La ruta de la trata hasta el fin del mundo
Una cordobesa fue detenida e imputada en Tierra del Fuego, sospechada de captar con suculentas ofertas a jóvenes vulnerables en la ciudad de Córdoba. Otra investigación que deja al descubierto cómo muchas veces la captación es más sutil que violenta.
La trata de personas con fines sexuales reconoce diferentes maneras de captación. Tal vez, en el imaginario colectivo la que más aparece es el secuestro violento, por la fuerza, en la vía pública. Una mujer que es subida en un auto y su rastro desaparece para siempre. Como se piensa que sucedió con la joven tucumana María de los Ángeles "Marita" Verón, buscada sin éxito desde 2002. Pero por lo general, coinciden los expedientes judiciales, hay un método mucho más extendido y sutil: el engaño. Vulnerabilidades que son explotadas para terminar por sumergir a jóvenes en los infiernos del comercio sexual.Una muestra de esto último se está investigando por estas horas en la Justicia federal de Córdoba, luego de que día atrás comenzó a indagarse en lo que se sospecha es una extensa red de trata que comenzaba en las calles adyacentes al Mercado Norte, en la ciudad de Córdoba, para terminar en un hotel alojamiento de la ciudad de Río Grande, en Tierra del Fuego, en los confines del mundo.El fiscal federal N° 2, Gustavo Vidal Lascano, es quien lleva adelante esta compleja causa que ya tiene a una mujer cordobesa detenida e imputada en el sur del país. Y a dos presuntas víctimas rescatadas justo a tiempo.De acuerdo con la investigación, el viernes 6 de este mes a media mañana, desde la Secretaría de Lucha contra la Violencia a la Mujer y Trata de Personas de la Provincia de Córdoba acercaron un dato anónimo a la fiscalía: dos jovencitas de 25 y 20 años estaban por viajar en avión a Río Grande, para ejercer la prostitución.Iban a embarcar el sábado 7 a la mañana.En la denuncia se alertaba lo sospechoso de la oferta. Sugestiva propuesta El martes anterior a la noche, mientras ambas se prostituían en la vía pública cercana al Mercado Norte, de la ciudad de Córdoba, otra joven se acercó con una propuesta. Les dijo que su madre cordobesa acababa de radicarse en Tierra del Fuego y estaba por abrir un hotel-prostíbulo. Ofrecía trabajo para ellas y las tentaba con que iban a ganar una importante suma mensual. Y, sobre todo, ella les iba a pagar los pasajes, el hogar, el alimento, la ropa y hasta el maquillaje. "No hace falta que lleven ni bolso", resumió.Para Vidal Lascano, se trata de un sutil método de engaño, muy utilizado por las redes de trata. Una vez en el destino, todo es deuda: viaje, comida, vestimenta, alojamiento.Y las acreencias se pagan sólo con trabajo. "Viven endeudadas, no ven un peso y terminan explotadas", resumió el funcionario judicial. Apenas esa noche las jóvenes se mostraron interesadas en la propuesta, la muchacha que les hacía la oferta compró los pasajes. Lo que demuestra que detrás existía una logística con apoyo financiero.Ese mismo viernes, la fiscalía logró encontrar a las dos jovencitas que al otro día estaban por irse al fin del mundo. Ambas, de origen humilde, jamás habían salido de la provincia.¿Sabían acaso que si querían regresar iban a tener que contar con una suma importante de dinero?Costó localizarlas, ya que habían ido a la cárcel de Bouwer para despedirse del hermano de una de ellas.Ya en sede judicial, no fue sencillo convencerlas de que desistieran de viajar ante los riesgos que podían correr. Con el correr de las horas, una comprendió, pero la otra sólo continuaba pensando en los miles de pesos mensuales con los que la habían tentado. Fue clave la intervención de los psicólogos provinciales ocupados en casos de trata de personas. Operativos en el sur Ya al atardecer, Vidal Lascano resolvió allanar y librar una orden de captura contra la mujer cordobesa que vivía en Tierra del Fuego y que aparecía como la impulsora de la propuesta. El exhorto enviado por el Juzgado Federal N° 2, a cargo de Alejandro Sánchez Freytes, se concretó casi de inmediato.El operativo se focalizó en dos domicilios de calle Almirante Brown al 1100, en Río Grande, donde en un mismo terreno están emplazados una vivienda particular y el motel alojamiento "JA".En el procedimiento fue localizada y detenida quien sería la principal investigada, T. L. A. (40), una cordobesa que hace poco tiempo vive en esa zona.Imputada del delito de "trata de personas agravada", quedó con prisión domiciliaria, ya que es madre de un pequeño bebé en período de lactancia.Se sospecha que se trataba de una organización que se estaba armando.También se cree que había al menos otras dos jovencitas cordobesas, que ejercen la prostitución callejera, que estaban por viajar en esos días a Tierra del Fuego.Ahora, con la detención y la clausura del motel, se piensa que esta extensa ruta ha sido interrumpida, al menos por ahora.

