A juicio por matar a joven para robarle la motocicleta
Dos hombres están acusados de haber participado en el crimen de Javier Sona. Ocurrió en 2013 en barrio Artigas, de la Capital. La víctima corría y recibió un balazo en la nuca.
Un fiscal pidió que dos jóvenes sean juzgados como los supuestos autores del asesinato de un muchacho, repartidor de comida, quien fue ejecutado de un balazo en la nuca en el marco del robo de su moto en agosto de 2013 en barrio Artigas, de la ciudad de Córdoba. La víctima fue Javier Maximiliano Sona, quien tenía 25 años, y había ido a entregar un lomito de una casa de comidas que él mismo había abierto, hacía poco tiempo, a pocas cuadras, junto con su novia.Los acusados son Héctor Darío Medrano y Luis Ángel Sisterna Gelabert, ambos de 25 años, quienes están presos acusados por homicidio en ocasión de robo. El arma, una pistola calibre 22, nunca fue hallada."Dame la moto che c... si querés que todo salga bien", fue la orden que Sona escuchó de parte de dos "motochoros" que lo sorprendieron cuando se detuvo en su Honda Wave 110 para entregar un lomito. Javier acababa de llegar hasta la casa de unos tíos, en calle Wenceslao Escalante 247. Eran casi las 23 del sábado 10 de agosto de 2013.De acuerdo a la investigación, Sona se resistió al asalto. Fue entonces cuando se produjo una pelea a las trompadas con los dos ladrones. De pronto, la víctima quiso escapar en busca de ayuda. En ese momento, uno de los delincuentes efectuó dos disparos con una pistola, uno de los cuales dio en la nuca de la víctima. Sona murió en el Hospital de Urgencias.Los ladrones se movilizaban a su vez en una moto negra y alcanzaron a escapar.La presencia de varios vecinos en la cuadra y un minucioso trabajo de recolección de pruebas permitieron dar con los dos principales acusados. En los últimos días, el fiscal de instrucción Guillermo González acusó a "Oreja" Medrano y a "Brasita" Gilabert por el brutal homicidio y solicitó que sean enviados a juicio.Los padres del muchacho asesinado forman parte del proceso judicial como parte querellante, con el asesoramiento legal del abogado Carlos Nayi."Hacía una semana que trabajaba en ese negocio. Hacía los deliverys . Él los vio, se asustó, les tiró la moto y salió corriendo y me lo mataron por la espalda, como a un perro", señaló el padre, cuando ocurrió todo.

