Rosario. Investigan a un policía por presunto mal uso de una Taser contra un vigilador que terminó prendido fuego
El empleado de seguridad privada se roció con combustible por una deuda salarial y terminó con quemaduras críticas. La Justicia sospecha que una descarga eléctrica prolongada de diez segundos inició las llamas.
La Justicia de Rosario investiga un presunto caso de violencia institucional tras un grave episodio ocurrido en la empresa de transporte Expreso For Zap.
Lo que comenzó como un reclamo laboral terminó con un hombre de 36 años, Pablo O., luchando por su vida en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA).
El reclamo que terminó en tragedia
El pasado 13 de marzo, el trabajador se atrincheró en una garita de seguridad exigiendo el pago de una deuda de aproximadamente tres millones de pesos.
Según su pareja, el hombre estaba desesperado por la falta de respuestas. En medio de la tensión, se roció con combustible mientras negociaba por teléfono con sus superiores y era rodeado por uniformados.
Bajo la lupa: diez segundos de descarga
El fiscal Matías Edery, que inicialmente investigaba el hecho como una tentativa de suicidio, decidió girar la causa a la unidad de Violencia Institucional.
La clave de la investigación es un video que registra el momento en que un efectivo policial ingresa a la cabina y dispara una pistola Taser.
De acuerdo con las imágenes registradas en un video, que no será reproducido por La Voz para evitar herir la sensibilidad del lector, el agente mantuvo la descarga eléctrica por al menos diez segundos.
Se presume que este tiempo de descarga sostenida pudo haber actuado como detonante de las llamas sobre el cuerpo del vigilador, quien ya estaba cubierto de combustible. Tras el disparo, el hombre fue envuelto por el fuego y debió ser auxiliado con matafuegos; en el proceso, dos policías también resultaron heridos.
Estado de salud crítico
Actualmente, el vigilador permanece internado en la unidad de terapia intensiva con asistencia mecánica respiratoria y en estado crítico.
El fiscal aguarda el cierre de las pericias de Bomberos y testimonios clave para determinar la responsabilidad policial en el inicio del siniestro.


