
Revocan el sobreseimiento de la escritora Perla Suez y será juzgada por estafas inmobiliarias
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Redacción La Voz
Un grupo de damnificados que habían adquirido departamentos a Edilicia Suez reciben este sábado sus unidades habitacionales que creían perdidas. En Caseros 881 de la ciudad de Córdoba, se inaugurará la torre Renencia, con 68 departamentos.
El complejo estuvo paralizado durante años y, gracias a la gestiones de un grupo de jóvenes empresarios, se superaron los conflictos judiciales y se pudo reanudar la construcción para la entrega a quienes inicialmente compraron y vieron frustrado el sueño de su vivienda.
El emprendimiento –originalmente comercializado como Cittanova I– fue uno de los proyectos que quedaron frenados en el marco del conflicto con la firma Edilicia Suez, cuyos responsables fueron imputados y elevados a juicio por la Justicia de Córdoba por presuntas estafas reiteradas en perjuicio de numerosos adquirentes en este y otros emprendimientos inmobiliarios en la capital provincial.
La obra había quedado detenida con cerca del 40% de avance, lo que dejó a decenas de familias sin certezas sobre la vivienda que habían adquirido. En ese escenario, Grupo Gester fue el artífice del proceso de saneamiento que permitió destrabar y concluir el proyecto.

La desarrollista llevó adelante la reestructuración legal del emprendimiento, impulsó la constitución de un nuevo fideicomiso al costo y articuló, junto con los propietarios, un esquema de aportes extraordinarios escalonados que hizo financieramente viable la culminación de la obra.
Con el acompañamiento mayoritario de los adherentes, se ordenó la situación jurídica y financiera, se retomó la construcción y se condujo el emprendimiento hasta su finalización y entrega.
El edificio cuenta con 68 unidades residenciales y dos locales comerciales distribuidos en nueve pisos más planta baja y subsuelo, adaptado para la modalidad alquiler temporario, con espacio para lockers, gimnasio y SUM.
Con su inauguración, comienza la transición hacia la administración del edificio y el traspaso formal a sus dueños. La inauguración se hará este sabado a las 10.30 en la sede de Caseros 881.

Los responsables de Gester emitieron un comunicado reciente en el que indican: “Detrás de cada unidad hay una familia que esperó años por esto. Nuestro trabajo fue tomar una obra paralizada, ordenar lo jurídico y lo financiero junto con los propietarios y llevarla hasta su finalización y entrega. Devolverle a la gente la certeza de su hogar es lo que le da sentido a todo el proceso”.
Los promotores de esta solución están encabezados por un contador y economista y por una arquitecta. El primero, Alexis Maffini, ha sido el piloto de tormentas de los escollos que se presentan con una obra que queda en el limbo judicial de un fideicomiso que fracasó, un concurso, una quiebra y hasta un remate a punto de producirse.
Tras solucionar la situación legal y hacer que la propiedad "vuelva" a quienes compraron sus departamentos pero no se los entregaron, se realiza un nuevo fideicomiso "limpio" y se procede a la construcción.
Maffini explica a La Voz que, cuando se tomó este edificio (y otros que ya llevan recuperados), se hizo una "foto" del estado de la propiedad. Una vez que se determina el avance de la obra, se establece cuánto falta, y el conjunto de lo que cuesta se prorratea entre los dueños de los departamentos.
Hay quienes aceptan poner "más" dinero del que invirtieron por una vivienda completa y otros que tratan de negociarlo. La empresa también se ocupa de adquirir esos departamentos o aquellos que quedaron como unidades libres (no comercializadas). Hay una firma que se ocupa de eso.

En realidad, la mayoría de los damnificados se queda porque la cláusula de salida si el edificio no se termina es muy baja. También existió el caso de un departamento vendido dos veces y cuyos titulares negocian o comparten el 50% de la propiedad.
Una vez que se superan esas cuestiones legales, comienza a tallar la mano de la otra gerenta, la arquitecta Karina Borghello, quien diseña y ejecuta las obras de terminación.
Por supuesto que en la tramitación legal es necesario el aporte de profesionales del derecho, como el asesor jurídico Nicolás Herrero Buteler y el escribano Ramiro Villa Romero.
"A la gente que compró le estamos dando una alternativa interesante", señala Maffini. "Se adquiere un departamento que debe transitar un proceso judicial de años, con costas judiciales y numerosos inconvenientes". Y agrega: "La alternativa es que hagan un pago y terminamos el edificio todos juntos".
Gester integra la Cámara Empresarial de Desarrollistas Urbanos de Córdoba (Ceduc) y cuenta con una logística que le ha permitido superar los avatares tanto del proceso judicial como de la coyuntura económica nacional.
Maffini cuenta que la gente sufre estos procesos porque ha transitado muchos años de angustia y ha puesto los ahorros de toda una vida, por eso se intenta ayudarlos para que superen situaciones que han sido muy traumáticas.
Las defraudaciones y, particularmente, las estafas inmobiliarias suelen dejar en los procesos judiciales el sinsabor de que pueden conseguirse condenas penales a los responsables –muchas veces de prisión efectiva–, pero en ocasiones sin resarcimiento a las víctimas, quienes a veces se cuentan de a decenas o de a cientos.
Una causa pardigmática de esto último fue la de Ribeiro Construcciones, en la que su responsable, Jorge Ribeiro, y miembros de su familia resultaron condenados a elevadas penas de prisión, pero los damnificados se quedaron con las manos prácticamente vacías.
Como contrapartida, en algunos de estos procesos suelen quedar los fideicomisos formados con escasos o nulos avances de obra que desembocan en concursos y remates. A la hora de cobrar, quienes habían puesto los ahorros de toda su vida reciben apenas monedas, en el caso de que las reciban.

Desde hace hace algunos años, ha habido algunos "rescates" de esas situaciones de empresas fallidas que han dejado un tendal de emprendimientos inconclusos. El primero de ellos fue el de una torre de Ribeiro en Pueyrredón 864 (frente al Monumento a Sarmiento), donde se levanta Torre Odogan. El edificio no es otro que el del gigantesco mural de una niña parada en puntas de pie.
Allí se revirtió una comprometida situación judicial. La gestión de Grupo Gester logró finalizar 114 departamentos, 81 cocheras y tres locales comerciales que habían quedado abandonados con un 40% de avance de obra.
Pero, además, también se han recuperado otros edificios del mismo origen de emprendimientos fallidos: Torres Fluss, en Costanera y Fragueiro –también de Ribeiro–; torre Aurum, en Santiago Temple 130, Nueva Córdoba (Sirur Flores); Torre Gran Rivera Privato (Bersano, Acuavista), y Torre Luminaris, Bedoya 539, Cofico (Edificios Jansa).
Además, Maffini sostiene que están ejecutando dos emprendimientos de este mismo origen, un loteo en las Sierras (Villa Berna) y otro que también tiene que ver con las construcciones de Edilicia Suez.