“Hubo justicia, podremos dormir en paz”
La satisfacción de la familia del cazador “Paco” García, quien fue asesinado en 2015. Condenaron a prisión perpetua a los dos principales acusados del crimen.
“Después de tanto pelearla, hubo justicia. Es lo que queríamos, es lo que ansiábamos. En el fondo, estamos conformes”.
Más de 25 meses han pasado desde que el espanto se le puso delante y le cambió la vida para siempre. Y no porque Néstor García, a quien todos conocen como “Toro” nunca hubiera visto un muerto cerca. Su trabajo como bombero lo hizo actuar en toda clase de tragedias.
Sin embargo, aquella noche encontró a uno de sus hermanos asesinado de un disparo de escopeta en la cabeza, sentado sobre una reposera, en un campo de Villa Anisacate, a pocos kilómetros de Alta Gracia. Pablo García tenía 36 años y había ido solo a cazar. Era el 27 de agosto de 2015.
Y Néstor “Toro” García sabe muy bien lo que fue la angustiante pelea judicial. Primero, un fiscal le dijo que se había tratado de un suicidio. Después, un comisario trató de convencerlo de que había sido un accidente con su escopeta.
Descreyendo de todo, “Toro” se puso la causa sobre sus espaldas y, junto con familiares y amigos y con su abogado, logró que se cambiara al fiscal, que el misterio se desentrañara y que se hiciera el juicio más de dos años después.
Ni suicidio ni accidente. Todo fue un fusilamiento por la espalda y por una discusión por chanchos.
Ayer, los dos asesinos de su hermano, ambos cazadores, fueron condenados a prisión perpetua, según resolvió un tribunal.
Los hermanos Carlos (30) y Julio Malter (36) deberán pasar cuanto menos 35 años presos en la cárcel, tras ser condenados por homicidio calificado por la alevosía. Lo dispuso la Cámara 12 del Crimen de la ciudad de Córdoba que, con jurados populares, se expresó por mayoría. O sea: la decisión no fue unánime.
Un tercer cazador, Gustavo López (43) –empleado de los Malter–, fue condenado a tres años y cuatro meses de cárcel por encubrimiento calificado. Con buena conducta en la cárcel, en pocos meses podría salir libre. Eso sí, está en un pabellón distinto al de sus expatrones.
Fusilado en Luna llena
Pablo “Paco” García había ido solo a cazar chanchos de monte a un campo de Villa Anisacate.
Según la causa, aquella noche de Luna llena, mientras esperaba que aparecieran los chanchos, llegaron los hermanos Malter con su empleado López. Los tres también habían ido a cazar.
“Paco” fue rodeado. Mientras Julio Malter lo enceguecía con una linterna apuntándole a los ojos, Carlos Malter se puso detrás con una carabina. Ambos le echaban en cara que se hubiera puesto a cazar en un lugar que ellos habían preparado, momentos antes, con granos de maíz como celada.
Desde corta distancia, Carlos gatilló directo al cuerpo. El perdigón dio en la nuca de “Paco” y lo mató.
Antes de huir, los atacantes armaron la escena para que aparentara cualquier cosa, menos un crimen. El cuerpo fue sentado en una reposera y dejaron el arma sobre su falda.

Escena armada
Desesperado porque “Paco” no había vuelto a dormir a casa ni había ido a trabajar, su hermano Néstor salió a buscarlo. El bombero sabía adónde ir: su hermano le había comentado que se iba a cazar. No tardó mucho en encontrarlo muerto, en el campo. Desde un primer momento, “Toro” supo que había sido un asesinato.
Era simple: “Paco” era derecho y la escopeta estaba colocada en sus piernas como si fuera zurdo.
Los hermanos Malter siempre insistieron en que fue un accidente, que confundieron a García, en la oscuridad, con un chancho.
Sin embargo, fue su empleado, Gustavo López, quien rompió el pacto de silencio, contó la verdad y la ratificó en el juicio.
Hasta último momento, los Malter insistieron en lo del accidente.

En fallo dividido, los jueces avalaron el pedido del fiscal Mariano Antuña y entendieron que hubo un fusilamiento intencional.
Resta ver si el abogado Agustín Caferatta, quien representa a la familia de la víctima, apela para que al tercer cazador, condenado sólo por encubrimiento, se le aplique la perpetua por homicidio.
Se descarta que los defensores de los principales condenados apelarán la sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia.
“Toda nuestra familia necesitaba justicia. La necesitábamos para tener paz. Ahora, podremos dormir y seguir con nuestras vidas”, expresó ayer “Toro” García, mientras los asesinos de su hermano ya eran trasladados a la cárcel.
Del “suicidio” al crimen y las perpetuas
Víctima. Pablo “Paco” García , comerciante de Alta Gracia, fue asesinado de un disparo por la espalda mientras cazaba, en 2015.
Asesinos. Carlos y Julio Malter fueron condenados a perpetua por homicidio calificado por alevosía y la participación de dos o más personas.
Tercer condenado. Gustavo López, exempleado de los Malter, recibió tres años y cuatro meses de cárcel por en cubrimiento agravado.

