Fue a denunciar crimen y lo acusaron de asesino
Un joven, con antecedentes por violación y robo, fue imputado por ahorcar a un hombre. La víctima, semidesnuda, apareció en una vía.
El muchacho se presentó en la comisaría. Estaba nervioso, tartamudeaba, miraba para todos lados. Sin embargo, lo que más llamó la atención de los policías que estaban de guardia no fue precisamente su alteración; sino más bien que presentaba lesiones en su cuerpo y parte de sus prendas estaban con manchas de sangre.
El joven había llegado a la dependencia policial para denunciar que, momentos antes, había descubierto el cadáver de un hombre, semidesnudo, sobre las vías del tren. Tras contar ese hallazgo, entró en crisis y comenzó a golpearse...
Al cabo de unas horas, el muchacho iba a pasar de ser un simple denunciante a convertirse en el principal sospechoso del homicidio de D.G.L. (30 años), quien fue ahorcado con un cinto de cuero oscuro.
El drama, descubierto en los primeros minutos de ayer, se sospecha que ocurrió en la tarde del jueves pasado, debido a la rigidez del cuerpo, confiaron fuentes policiales. Todo sucedió en el barrio Alta Córdoba, de la capital provincial.
Con la detención de Juan Pablo Torres, un joven de 27 años con numerosos y graves antecedentes penales, como robo, lesiones y una condena por la violación contra una mujer, según voceros de la causa, el crimen se considera esclarecido.
Torres quedó imputado como supuesto autor de homicidio simple, por ahora, por disposición de la fiscal de Instrucción del Distrito 3 Turno 4, Liliana Sánchez. No se descarta que el caso pueda ser recaratulado como homicidio criminis causae .
“Un tema pasional”
Los pesquisas prácticamente no tienen dudas: el ataque, el crimen, sucedió en el mismo sitio donde fue encontrado el cadáver de D.G.L. La víctima tenía el cinto bien sujeto a su cuello.
Todo sucedió en las vías, a pocos metros de la calle Rodríguez Peña, en Alta Córdoba.
“Si bien faltan pertenencias de la víctima, no se trató de un robo. La presunción que tenemos es que todo se trató de un episodio pasional”, indicó ayer a la prensa el jefe de la Investigaciones Criminales de la Policía, Miguel Oliva.
El comisario general indicó que el ahora imputado había concurrido a la excomisaría 2ª, en bulevar Guzmán, a denunciar el hallazgo de un cadáver. “Concurrió con su torso desnudo y con sus manos con sangre. Informó que, cuando se iba a su domicilio a 15 kilómetros, cruzó circunstancialmente por el lugar y vio el cuerpo”, explicó el jefe policial.
Una patrulla del CAP concurrió al sitio en cuestión y encontró el cuerpo. Tenía la parte superior de sus prendas y estaba boca arriba. Del resto de su ropa, ni noticias.
Al cabo de un rato, al sitio arribaron también pesquisas del Departamento Homicidios de la Policía y peritos de la Policía Judicial que se encargaron de buscar y tomar pruebas.
Investigación y detención
Al constatar la identidad del denunciante y comprobar sus antecedentes (tiene numerosas causas por robos, lesiones y, como la más grave, una condena de 7 años por violación), y tras ver las circunstancias del crimen, pusieron bajo sospecha al muchacho. Trascendió que la investigación posterior, entre tomas de testimonios y otros elementos que no trascendieron, terminaron convenciendo a las autoridades de la fiscalía para ordenar la detención. El sospechoso vive en General Savio.
La víctima era soltera y vivía con sus padres en Argüello.
El crimen fue cometido en un sitio de muy difícil llegada, al cual “no cualquiera tiene acceso”, precisaron fuentes del caso. La pesquisa transcurre en sus primeros pasos. ¿Qué pasó realmente? ¿Hubo una relación consentida? ¿Fue un ataque sexual seguido de muerte? ¿Por qué se descarta el robo? ¿Fue una venganza? Muchas dudas que por ahora no tienen respuestas.
En horas, Juan Pablo Torres irá a Bouwer y será indagado en la próxima semana.

