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Sucesos

Córdoba. El femicidio de Brenda Torres: dos hombres llegan al banquillo por emboscar, matar y descartar a la joven

La joven fue asesinada en julio de 2025 en una casa de barrio Chateau Carreras. Gustavo Lencina y Christian Aranda responderán por femicidio. El juicio será con jurados populares en la Cámara 5ª del Crimen. Las claves de una compleja investigación.

05 de junio de 2026, 09:17
El femicidio de Brenda Torres: dos hombres llegan al banquillo por emboscar, matar y descartar a la joven
Brenda Torres fue asesinada en esta vivienda de barrio Chateau Carreras en julio de 2025.

Mientras la Justicia avanza en la causa por el atroz femicidio de Agostina Vega (14) y las eventuales complicidades de Claudio Barrelier, el expediente de otro tremendo caso de violencia de género acaba de llegar a una Cámara del Crimen de Córdoba.

Se trata del femicidio de Brenda Laiza Belén Torres, aquella joven de 23 años que fue asesinada y cuyos restos fueron hallados tirados en descampados y hasta en una casa del barrio Chateau Carreras, en la franja noroeste de la ciudad de Córdoba, en 2025.

Dos hombres, quienes se ganaban la vida como guardias de seguridad truchos, serán juzgados por la Cámara 5ª del Crimen de Córdoba y con la participación de jurados populares. No hay fecha concreta del juicio. Una posibilidad es que comience entrada la segunda parte del año.

Gustavo Martín Lencina (alias “Carpi”), de 53 años, y Christian Alexis Aranda, de 38, llegarán al banquillo de los acusados por homicidio agravado por mediar violencia de género (femicidio). La pena en caso de condena es prisión perpetua.

Caso Brenda Torres.
Caso Brenda Torres. (La Voz)

Lencina y Aranda, quienes nunca apelaron la elevación a juicio, fueron enviados a juicio por el fiscal de instrucción Horacio Vázquez, quien llevó adelante una prolija y contundente investigación.

La sospecha judicial es que estos dos hombres (quienes eran conocidos como “el tío” y “el sobrino” aunque no eran familiares entre sí en absoluto) habrían engañado a Brenda para ir a la casa donde vivían para allí atacarla, matarla y deshacerse de los restos.

Los femicidios de Agostina Vega y de Brenda Torres se suman a una preocupante secuencia de femicidios similares en Córdoba: mujeres asesinadas por violentos y descartadas como nada en la ciudad en apenas 4 años.

Caso Brenda Torres.
Caso Brenda Torres. (La Voz)

Los otros episodios son: Micaela Merlo, quien fue engañada y asesinada en una casa de barrio General Urquiza donde se hallaron luego parte de sus restos en noviembre de 2025; Milagros Basto, asesinada y hallada en el placar de un departamento donde vivía el ya homicida (expolicía) Horacio Grasso; Anahí Bulnes, quien fue ultimada y desaparecida por Santiago Campos Matos (ya condenado a perpetua); y Nadia Laureano, asesinada y enterrada en una casa de barrio Zumarán en 2022. Por este crimen, un hombre y una mujer llamativamente recibieron penas leves en un juicio exprés en la Cámara 6ª del Crimen.

Todas estas víctimas de femicidios fueron mujeres vulnerables que cayeron en manos de hombres violentos y despiadados que intentaron buscar la impunidad. Varios de ellos tenían antecedentes.

Caso Brenda Torres.
Caso Brenda Torres. (La Voz)

El femicidio de Brenda Torres

La fría mañana del 25 de julio de 2025, Córdoba se vio sacudida por el espanto: restos de una mujer fueron hallados, de casualidad, por un sereno dentro de una bolsa de basura cerca del estadio Kempes. Días después, otro trabajador encontró más restos humanos en la misma zona.

Con todo, investigadores policiales y judiciales, bajo coordinación del fiscal Vázquez, comenzaron a trabajar.

Sin saber aún quién era la víctima, la pesquisa se basó en análisis de filmaciones de cámaras y búsqueda de testigos. La investigación tuvo un giro fundamental cuando se descubrió, a través de una filmación, a un motociclista con casco deshaciéndose de las bolsas.

Caso Brenda Torres.
Caso Brenda Torres. (La Voz)

El rastreo de cámaras permitió determinar, días después, quién era (había ido a cargar nafta) y a qué casa ingresaba en barrio Chateau Carrreras.

Con los datos finos, el fiscal ordenó allanar esa casa. Tras realizar excavaciones, los bomberos hallaron más restos.

Para ese entonces, el fiscal ya sabía que la mujer asesinada era Brenda Torres, una joven que solía vivir en villa El Tropezón y, víctima de distintas vulnerabilidades, había caído en la adicción al pipazo.

Caso Brenda Torres.
Caso Brenda Torres. (La Voz)

Los dos ocupantes de la casa quedaron detenidos. Cuando uno fue subido al patrullero, el otro se quebró y les dijo a los policías: “Los dos le pegamos y la cortamos”.

Gustavo Lencina y Christian Aranda fueron acusados por femicidio.

Al ser indagados, negaron los hechos y se abstuvieron de declarar. Ambos mantienen un código de silencio.

En la fiscalía tienen claro que se trató de un femicidio: las puñaladas que presentaba la víctima en vida y la sangre hallada en la casa.

Además se halló una búsqueda en internet en el celular de Aranda: “anatomía del cuerpo humano”.

Las claves de un caso atroz: Brenda Torres

Víctima vulnerable. El fiscal señaló que Lencina y Aranda se aprovecharon del contexto de “extrema vulnerabilidad” de Brenda como su situación de calle y su adicción a las drogas. Resaltó que los dos actuaron en un “contexto de violencia de género basado probablemente en el trato sexual y en el consumo de estupefacientes”.

Asesinato en la casa. La sospecha es que, entre el 20 y el 24 de julio de 2025, Brenda llegó a la casa de calle Hornero 574, a metros de la Circunvalación, barrio Chateau Carreras. Según la pesquisa, en una pieza se produjo una discusión. El fiscal señaló que, “con intención homicida y obrando de consumo”, uno de los imputados golpeó a Brenda. Luego fue asesinada a puñaladas.

Puñaladas mortales. Las heridas fueron en vida. Esto echa por tierra cualquier argumento defensivo respecto a que la joven "murió sola" y ellos "sólo descartaron" el cuerpo. No: fue asesinada, desmembrada y luego descartada en busca de impunidad.

Filmaciones clave. Un minucioso análisis de cámaras de seguridad permitió descubrir el espanto. El descubrimiento de uno de los asesinos en una moto azul fue clave. Se cree que era Lencina.

Confesión. El día del operativo, luego de que Lencina fuera subido a un patrullero, Aranda se quebró, según fuentes del caso. El hombre les dijo a los policías que Brenda “sabía ir a la casa a consumir con ellos”. Y añadió: “Los dos le pegamos y la cortamos”.

Si bien es cierto que esa “confesión” no fue realizada ante la presencia del fiscal ni del defensor, el TSJ ya planteó en fallos que esas afirmaciones tienen, en algunos casos, valor probatorio.

Búsqueda por internet. En el celular de Aranda, se hallaron dos búsquedas. Una de ellas, “anatomía del cuerpo humano”. La otra búsqueda (“constante”) tiene que ver con pornografía: antes y después del crimen. Además, rastreos en Google Maps de direcciones: las mismas donde se hallaron los restos.

Encuentros sexuales y violencias. En el celular de Aranda se han hallado numerosos diálogos con mujeres por servicios sexuales pactados para él y para Lencina (agendado como “el Tío Caravanero”). En la fiscalía, entienden que ambos “se aprovechaban” de mujeres vulnerables para “satisfacer apetitos sexuales”.

Personalidad violenta. En la causa se determinó que ambos tienen personalidades violentas. Lencina era conocido en el barrio por ser violento hacia una expareja suya, a quien agredió incluso en la vía pública. El relevamiento de los celulares, destaca la fiscalía, "evidencia una conducta de acoso hacia mujeres vulnerables para solicitar trato sexual".