Córdoba. El femicidio de Agostina: a dos semanas del crimen, la pesquisa judicial policial avanza a paso firme
Con dos detenidos, la fiscalía marcha en la búsqueda y análisis de pruebas, y en la eventual cadena de encubrimientos. Se vienen peritajes psiquiátricos a Barrelier para saber si es imputable. Expectativa por indagatorias. Las querellas reclaman más detenciones.
A dos semanas del femicidio de Agostina Madeleine Vega (14), la investigación policial y judicial avanza y, además de centrarse en la recolección de pruebas contra el principal acusado, Claudio Barrelier (34), y su presunto encubridor, Osvaldo Fassetta (47), prosigue en armar el cuadro de encubrimiento en torno al alevoso asesinato ya sea en el antes, el durante y el después del caso en sí.
Los cuerpos investigativos analizan comunicaciones, filmaciones, recopilan testimonios y avanzan en el análisis de una pluralidad de medidas solicitadas y varias ejecutadas. "No es cuestión de tener un celular y 'abrirlo'. Es un trabajo que lleva tiempo. Hay mucho para analizar y cotejar con otras pruebas. Pero se avanza", sostuvo un pesquisa.
En medio de todo, el fiscal Raúl Garzón espera la evolución del cuadro del exempleado de la Municipalidad de Córdoba Claudio Barrelier, quien permanece bajo cuidados psiquiátricos en el hospital modular de la Cárcel de Bouwer y con intenso monitoreo para que no vaya a atentar en contra de su vida. El objetivo es fijarle fecha de indagatoria.

Barrelier está acusado, por ahora, de femicidio. Por recomendaciones de los profesionales médicos, tuvo que ser sujetado en varias oportunidades en el hospital penal, trascendió de fuentes oficiales.
A la par, el fiscal espera el estado del acusado para solicitar la realización de peritajes psicológicos interdisciplinarios por parte de peritos oficiales del Poder Judicial. Este estudio permitirá conocer, entre otros puntos, cuál es el estado de salud mental del acusado, si tenía alteraciones psiquiátricas y cuáles al momento del crimen y si entiende lo ocurrido y lo que se le adjudica, entre otros puntos a determinar.
Este estudio, que siempre se realiza en casos complejos y graves, es crucial ya que le informa al fiscal si el acusado comprende la criminalidad de los actos adjudicados y si padece algún trastorno: en definitiva, establece si la persona es imputable o no.
Esto es central de cara a futuro para el caso: define si el acusado puede ser sometido a un proceso penal (juicio y condena) o si debe ser trasladado a un centro de salud mental.
Ha sucedido que se han tenido que repetir estos estudios en otros graves casos criminales. Por caso, en el asesinato de Azul Montoro (ultimada a puñaladas en un departamento del Centro de Córdoba, el peritaje había demostrado que el acusado Fabián Casiva era inimputable.
El fiscal Guillermo González descreyó de ese estudio interdisciplinario, a tenor de ciertas pruebas, y solicitó uno nuevo con otros peritos. La nueva conclusión fue que el asesino sí era imputable. Fue enviado a juicio y fue condenado a perpetua.

En el caso de Barrelier hay un punto central: al acusado se le ha detectado que fue consciente y racional a la hora de realizar la cadena de acciones que, según la investigación, presuntamente ejecutó en el antes, durante y después del crimen.
La concatenación de acciones criminales seguidas, pensadas y tramadas, siempre marcan la racionalidad de un asesino y la forma consciente en su actuar, independientemente de un trastorno mental: ergo, es imputable, aseguran los especialistas.
Por otro lado, se espera que el fiscal Garzón indague en los próximos días a Osvaldo Fassetta, quien está acusado por encubrimiento agravado en contexto de violencia de género. No se descarta que la imputación pueda agravarse.

El otro detenido
Fassetta es amigo de Barrelier y vivía en la planta alta de la casa donde la chica habría sido asesinada, en calle Del Campillo 878 del barrio Cofico de la ciudad de Córdoba.
La sospecha del fiscal es que Fassetta habría, por lo menos, ayudado y encubierto a Barrelier en el crimen y en lo que sobrevino luego.
Los restos de la jovencita fueron hallados tirados en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra.
Fassetta fue detenido el jueves pasado, horas después de la realización de peritajes forenses y técnicos en la casa de Cofico. Además de los elementos secuestrados, se realizó una prueba de sonoridad.
Su abogado sostuvo que es inocente, que no hay pruebas y denunció apremios ilegales.
El defensor de Barrelier, el asesor letrado Jorge Cassini, todavía no alegó la “inocencia” de su cliente.

A dos semanas del femicidio
Según la causa, en la noche del sábado 23 de mayo pasado, Barrelier habría engañado a Agostina Vega para que vaya a su domicilio en Cofico. Una vez en la casa, la chica habría sido atacada. La presunción es que fue víctima de un ataque sexual. Luego, fue estrangulada.
De acuerdo a la hipótesis, con la finalidad de lograr la impunidad, Barrelier habría desmembrado el cuerpo y buscado un auto para deshacerse de los restos.
El cuerpo fue hallado el pasado sábado 30 de mayo en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra.
Para llegar al lugar, fue clave un prolífico trabajo de los pesquisas con el análisis de las cámaras policiales y de viviendas, entre otras.
Se pudo determinar que el acusado habría utilizado un Ford Ka negro que sería propiedad de Soledad, una exnovia y vinculada al bar Wachitas de Nueva Córdoba. Desde las querellas se viene reclamando la detención de esa mujer. La joven dijo que Barrelier le arruinó “la vida” y que no tiene relación con el femicidio.

Volviendo a Fassetta, se encuentra en el penal de Bouwer a la espera de ser indagado en los próximos días.
El abogado Carlos Nayi, quien representa a los abuelos de Agostina como querellantes en la causa, aseguró a La Voz en Vivo que Fassetta “fue un engranaje fundamental” para desviar la investigación inicial.
Según el letrado, el sospechoso “cumplió una actividad de común acuerdo con Barrelier para distraer a los pesquisas y a la familia de la víctima en los momentos más sensibles”.
Nayi detalló que el imputado habría participado activamente en la “creación de una falsa sensación de normalidad mientras Agostina era buscada intensamente” por su madre y su abuela. Nayi dijo que Fassetta habría realizado llamados telefónicos desde números ocultos “en los que aseguraba a la familia que la joven estaba ‘acostada’ o ‘descansando´, buscando así prolongar el tiempo de desaparición”.

Mientras tanto, el fiscal Garzón acumuló en su despacho la otra causa contra Barrelier.
Se trata del expediente por privación ilegítima de la libertad que tramitaba el fiscal Iván Rodríguez, quien había dejado libre a Barrelier. Aquel caso tiene por víctima a una joven de 21 años que relató que en mayo de 2025 había logrado escapar semidesnuda de la casa de barrio Cofico tras ser con promesas de dinero y atada con precintos.

