Córdoba. La familia de Tomás Orihuela volvió a cargar contra la Policía y la Justicia indaga en los celulares de los de "azul"
Familiares se reunieron con el fiscal y hubo protestas en Tribunales II. La Justicia tiene en claro que el joven se quitó la vida. La investigación avanza en: por qué estaba detenido y por qué fue alojado en una celda. Analizan celulares de todos. Sigue la causa por los incidentes.
Familiares de Tomás Orihuela (19), quien murió el pasado 27 de abril tras ahorcarse en la celda de la comisaría 6ª de Córdoba Capital, fueron a Tribunales II y mantuvieron un encuentro con el fiscal Andrés Godoy, a cargo de la causa.
Acompañados por la abogada Marta Rizzotti, quien actúa como querellante, presentaron audios (presuntamente) enviados por el joven horas antes de ser detenido, deslizaron sus sospechas sobre personal policial de la zona y reclamaron que haya justicia. La hermana de Tomás Orihuela descree que el joven se haya ahorcado con un buzo.
A su turno, la abogada reclama que se analice la teoría de una eventual instigación al suicidio y una privación ilegítima de la libertad.
Si bien no hubo un comunicado oficial, trascendió que el funcionario atendió a los familiares, les explicó todo lo que se estaba haciendo en la causa y les indicó que continúa el trabajo investigativo.
Por el momento, no hay imputados en la causa.
La fiscalía tiene en claro que Orihuela se ahorcó con un buzo. Se sustenta en informes forenses y otras pruebas. No hay golpes.

Ahora bien, la fiscalía avanza en puntos centrales de la causa: 1) por qué había sido detenido en dos oportunidades por policías de esa jurisdicción siendo que los pedidos de detención presuntamente ya no tenían vigencia; y 2) por qué fue alojado en una celda de la comisaría y no en una dependencia penitenciaria como una alcaidía.
Hay un tercer punto: se analizan celulares secuestrados a los policías. En ese marco, habían surgido aspectos que han despertado atención judicial.
La única autoridad oficial que, por ahora, se refirió en torno al caso fue el ministro de Seguridad provincial y de quien depende la Policía. Juan Pablo Quinteros expresó que desea que la Justicia esclarezca lo sucedido y llegue a la verdad de todo.
“No hay impunidad para nadie. Si la Policía tiene algo que ver, no lo vamos a tapar”, sostuvo Quinteros. “Como sociedad necesitamos saber qué pasó, caiga quien caiga”, añadió.
La muerte de Orihuela devino la semana pasada en gravísimos episodios de violencia en el barrio Bajo Pueyrredón (donde reside la familia), durante un corte de ruta en reclamo por justicia a la salida del velatorio. Jóvenes varones, por ahora no identificados, realizaron disparos con armas de fuego contra los policías. Un oficial terminó alcanzado con un balazo de plomo en una pierna. En paralelo, otro uniformado fue herido accidentalmente con una perdigonada de goma producto de un disparo de escopeta de otro policía.

La causa de Tomás Orihuela
Orihuela fue hallado ahorcado con un buzo el pasado sábado 25 de abril en una celda de la comisaría 6ª de barrio General Paz de Córdoba. El joven había sido alojado en ese lugar tras haber sido apresado en dos oportunidades en las últimas horas.
La primera había sido el viernes anterior. La segunda, ese mismo sábado. La Policía adujo que había pedido de captura en contra suya.
La abogada Rizzotti puntualizó que esas órdenes de detención ya no tenían vigencia y que el joven incluso había cumplido con una condena de cuatro meses por robo de celulares.

Tras ser hallado agonizante, fue trasladado por policías al hospital Eva Perón, adonde ingresó en mal estado. Tras los primeros estudios médicos, se determinó que el joven tenía muerte cerebral. El lunes siguiente finalmente murió.
Orihuela murió ahorcado y el cuerpo no presentaba golpes, según los informes forenses preliminares, de acuerdo a lo indicado por fuentes con acceso a la causa.
"Encefalopatía hipóxica debido a asfixia mecánica por ahorcadura", determinó el cuerpo forense.

Originalmente, la causa estuvo en manos de la fiscal Silvana Fernández.
Sin embargo, la funcionaria judicial se apartó de la investigación debido a que, además del personal policial que había trabajado en esas horas, había que investigar qué había sucedido con los comisionados a su cargo y al personal de la Unidad Judicial.
Fue así que la causa recayó entonces en el fiscal Andrés Godoy, quien avanza con la pesquisa con una pluralidad de medidas investigativas.
En paralelo, y por decisión del Ministerio Público Fiscal, se convocó a la Dirección de Investigaciones Operativas (DIO), un cuerpo de detectives que depende de la Policía Judicial.
Dicho de otro modo, se convocó a personal externo de la Policía provincial a investigar.
Presuntos audios del joven muerto
Familiares de Orihuela han presentado como pruebas (presuntos) audios del joven (mensajes de WhatsApp) y que habrían sido enviados, según dicen, pocas horas antes de su última detención y en el que habría dado cuenta sobre sus temores a la Policía. En un audio, el adolescente llegó a decir que temía que le pudieran plantar cosas.
La querella reclama que se investigue e impute a policías. Reclama que se trató, a priori, de una privación ilegítima de la libertad.

La causa de los balazos contra la Policía
En paralelo, en la fiscalía de Raúl Garzón continúa la investigación en torno a los graves incidentes del pasado jueves 30 de abril en barrio Bajo Pueyrredón.
Hubo seis jóvenes detenidos pero por resistencia a la autoridad; no por los disparos contra los policías.

