Investigación en Córdoba. La familia del policía ultimado por un vecino en medio de un asalto reclama justicia y celeridad

Luis Azábal murió tras recibir un disparo en un dramático episodio en barrio Villa Belgrano, en la Capital. Acusado por homicidio con exceso, continúa en libertad el dueño de la vivienda que disparó contra el uniformado. La banda que robó en esa casa no cae.

09 de mayo de 2026 a las 06:51 p. m.
La familia del policía ultimado por un vecino en medio de un asalto reclama justicia y celeridad
Hubo ceremonia con honores para despedir al policía Luis Azábal en Río Ceballos.

Hay encono entre los familiares del policía Luis “el Bicho” Azábal, quien fue el primero en acudir a la escena de un robo en desarrollo, en el noroeste de la ciudad de Córdoba, y encontró la muerte de la manera menos esperada: Paolo Zambelli, el dueño de casa que había llamado al 911, le disparó.

Faltaban tres meses para su retiro, pero murió casi de inmediato.

Todo sucedió en la noche del jueves 12 de marzo, en el domicilio de Zambelli, próximo a la esquina de Juan Nepper y Amadeo Avogadro, a pocos pasos de avenida Recta Martinoli, en barrio Villa Belgrano.

A días de cumplirse dos meses del hecho, aún se desconoce por qué el suboficial Azábal murió a manos de Zambelli.

Luis Azábal, el policía que murió de un disparo durante un operativo en Villa Belgrano. (Policía de Córdoba)
Luis Azábal, el policía que murió de un disparo durante un operativo en Villa Belgrano. (Policía de Córdoba) (Policía de Córdoba)

¿No lo vio? ¿Lo confundió con un ladrón pese a que iba uniformado?

El fiscal de la causa, Victor Hugo Chiapero, no responde preguntas. Se mantiene envuelto en un silencio que, según allegados de Azábal, resulta “inquietante”.

Poco después de imputar a Zambelli y de detenerlo por el presunto delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego y tenencia ilegal”, Chiapero modificó la carátula y la redujo a “homicidio por exceso en legítima defensa”.

El sospechoso recuperó la libertad y continúa fuera de prisión.

“El fiscal trabaja de espaldas a los familiares de la víctima”, cuestionaron allegados de la familia.

Los abogados que representan a los deudos, Oscar Zárate (querellante) y Andrés Hernán Paladino (civil), reclamaron “mayor celeridad” en la investigación.

“Pasó largo tiempo para que se reúnan las pruebas suficientes y aún no se sabe quiénes fueron los ladrones que ingresaron aquella noche y motivaron el llamado al 911. El dueño de casa y supuesto tirador aún no fue indagado. Como abogados, no pudimos acceder a la prueba”, señalaron.

Las críticas se profundizan por el secreto de sumario que continúa vigente en el expediente judicial.

La casa de barrio Villa Belgrano donde murió el policía Luis Azábal.
La casa de barrio Villa Belgrano donde murió el policía Luis Azábal. (La Voz)

“Nosotros pretendemos ingresar a la causa y participar formalmente. Pero hasta ahora no tenemos acceso a nada”, afirmaron.

Además, presentaron un “pronto despacho” para acelerar la pesquisa y un pedido de inhibición de bienes sobre el hombre señalado como autor del disparo mortal.

El asesinato del policía Azábal

Luis Azábal tenía 56 años, era profesor de defensa personal en las escuelas de Policía y un hombre reconocido dentro de la fuerza.

Oriundo de Río Ceballos, padre de dos hijas adolescentes y presidente ad honorem del Club Atlético y Social Río Ceballos, transitaba los últimos meses de servicio antes de jubilarse.

La noche del crimen había sido movilizado junto con otros efectivos tras un llamado al 911. Según la reconstrucción judicial, todo comenzó cerca de las 20.50, cuando una mujer alertó que una amiga era asaltada en su domicilio en barrio Villa Belgrano.

A las 21 llegó el primer patrullero hasta la intersección de Juan Nepper y Amadeo Avogadro. El móvil era conducido por Azábal.

Ceremonia con honores para despedir al policía Luis Azábal en Río Ceballos.
Ceremonia con honores para despedir al policía Luis Azábal en Río Ceballos. (Policía de Córdoba)

El suboficial descendió, saltó una verja e ingresó al sector delantero de la vivienda para intervenir en una situación que presumía todavía estaba en desarrollo.

Fue entonces cuando recibió un disparo letal.

La bala, calibre 9 milímetros, ingresó por un pequeño espacio del cuello que no alcanzaba a cubrir el chaleco antibalas. El proyectil perforó una arteria y provocó una hemorragia masiva.

Aunque fue trasladado de urgencia al sanatorio Allende, los médicos no lograron salvarlo.

La principal hipótesis sostiene que Paolo Zambelli tomó un arma mientras presuntamente era asaltado por dos delincuentes y efectuó disparos en medio de la tensión. Uno de ellos habría impactado sobre Azábal.

La defensa del acusado sostuvo desde un primer momento que Zambelli estaba maniatado junto a su esposa y que disparó en un contexto desesperante, luego de que los ladrones amenazaron a la mujer.

Sin embargo, para la familia del policía fallecido, existen demasiados interrogantes sin responder.

A eso se suma otro dato clave: los delincuentes que habrían ingresado a la vivienda escaparon y jamás fueron identificados.

La fiscalía analiza cámaras de seguridad y rastros levantados en la escena, pero hasta el momento no hubo detenciones ni imputaciones por el robo que derivó en la tragedia.

Detención y libertad: cambios de carátula en la mira

El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, cuestionó públicamente la liberación y anunció que la Policía de Córdoba se constituiría como querellante particular en la causa.

"Hasta el día de hoy, no respondieron a la solicitud para que el ministerio fuera querellante. Fueron diligentes para dar libertad y después nada más", dijo Quinteros.

También la familia Azábal expresó desde el inicio su desacuerdo con el criterio aplicado por la fiscalía.

“No estamos conformes con la demora ni con cómo se viene manejando la investigación”, sostuvo el abogado Oscar Zárate.

Según señalaron los letrados, ni siquiera fueron notificados formalmente sobre el supuesto cambio de imputación.

“Es un despropósito que haya recuperado la libertad y aún no haya prestado declaración”, sostuvo Paladino.

A casi dos meses del homicidio, el principal reclamo de la familia Azábal apunta a acelerar la investigación y a transparentar el expediente.

Según indicaron allegados a la víctima, la fiscalía justificó parte de la demora en la búsqueda de los dos delincuentes que habrían ingresado primero a la casa de Zambelli. Sin embargo, la explicación no conforma a la querella.

“Puede seguir una investigación paralela por robo, pero acá hubo una muerte y necesitamos saber exactamente qué pasó”, remarcaron.

Consultado acerca de los cuestionamientos de la familia, el fiscal Chiapero no respondió preguntas.