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Familia del linchado exige celeridad y cargos más graves

A cuatro meses del crimen del supuesto ladrón José Díaz, sus allegados reclaman cárcel para los agresores. Piden que se agrave la acusación. Fiscal niega retraso en la investigación.

23 de octubre de 2015 a las 12:01 a. m.
Familia del linchado exige celeridad y cargos más graves
Reclamo. Desde su hogar en barrio Mafekin, Isabel Díaz reclama justicia por el crimen de su hijastro (Ramiro Pereyra/LaVoz)

Hace cuatro meses, la ciudad de Córdoba se veía sacudida por un brutal episodio: un grupo de vecinos sorprendió a un ladrón, lo ató y linchó a golpes y patadas en plena calle. Por el ataque contra José Luis Díaz (23), ocurrido en barrio Quebrada de las Rosas (cerca del Jardín Botánico), siete vecinos –varios comerciantes– del sector fueron imputados por homicidio en agresión, figura excarcelable que prevé una pena de entre dos y seis años de cárcel. Todos están libres y aseguran ser inocentes.El episodio generó posturas encontradas entre aquellos que condenaban el ataque de un grupo contra alguien desarmado e indefenso y los que, desde la vereda del frente, felicitaban a los agresores y propugnaban un caso de legítima defensa. Hasta el fiscal General de la Provincia, Alejandro Moyano, se mostró en contra de la llamada "justicia por mano propia". "Quien incurre en lo que se denomina justicia por mano propia, que de justicia tiene poco, comete un delito", sostuvo.La familia del presunto ladrón muerto reclama justicia, denuncia que la causa está "paralizada" y pide un agravamiento del delito por el que se acusa a los vecinos. Exige que los imputen por homicidio calificado por alevosía y ensañamiento, delito que en caso de condena prevé una pena de prisión perpetua. "Lo mataron como a un perro, como a una rata. No hacía falta asesinarlo de esa forma. Esos vecinos lo hubieran detenido como ladrón y lo hubieran entregado a la Policía para que lo condene", afirma Isabel Díaz, madrastra del joven muerto. "Como es un ladrón muerto, un 'choro' como dicen muchos, a nadie pareciera importarle. Pero fue un homicidio, un brutal linchamiento", sostiene el abogado Carlos González Quintana, quien representa a la familia de Díaz.El fiscal Rubén Caro, quien tuvo que enfrentarse a un tácito código de silencio en el barrio respecto a quiénes fueron los atacantes, niega que exista demora en la causa a más de 120 días del linchamiento. El funcionario señaló que se sigue trabajando, que existen pedidos de los abogados defensores que retrasan decisiones y que aún aguarda distintos informes. Asimismo, indicó que en un par de semanas podría adoptar algunas resoluciones. Robo, paliza y muerte El drama sucedió el jueves 11 de junio último, a la noche, cuando dos ladrones asaltaron a un adolescente transeúnte en el cruce de las calles La Tablada y Chancay, Quebrada de las Rosas. La víctima se dio cuenta de que el revólver era de juguete, por lo que se resistió. Uno de los presuntos agresores, José Luis Díaz, lo golpeó en la cabeza y salió corriendo, junto a su cómplice. Pero Díaz no llegó lejos.Un nutrido grupo de hombres, alertados por los gritos, lo atrapó y comenzó a golpearlo. "Tomaron una soga de cuatro metros y lo ataron de manos y pies, y lo sujetaron a un árbol, donde lo siguieron golpeando con brutalidad. El muchacho asaltado fue uno de los pocos que no le pegó", dijo el abogado Quintana.Hasta que llegó el primer móvil policial, Díaz recibió toda clase de trompadas y patadas que lo dejaron con muerte cerebral. Falleció días después en el hospital de Urgencias."Le destrozaron la cabeza a golpes, fueron unos bestias. No hacía falta matarlo. Yo no sabía que había vuelto a robar... Pero si lo hacía, no tenían por qué matarlo. Lo hubieran dado a la Policía", insiste la madrastra.Días después, tras analizar algunos testimonios, se identificó a siete vecinos como los supuestos agresores. Nunca trascendieron sus identidades. Se sabe que tienen entre 23 y 65 años, que muchos son vecinos y comerciantes del sector, que uno es un jubilado y no tienen antecedentes penales. "Son asesinos y tienen que estar presos", sostiene Isabel. Quejas "Falta identificar a más personas, fueron casi 20 los que le pegaron", sostuvo el abogado Quintana, quien se quejó por la "demora" en la causa. "La investigación está siendo muy mal hecha. Se pierde tiempo valioso en tomar medidas y testimonios... Y pasa el tiempo. Si fuera un vecino muerto por ladrones, seguramente se actúa rápido. Pero como es un ladrón, un 'choro', pareciera no importar", sostuvo el letrado, quien recalcó que la familia del fallecido no busca ninguna indemnización contra los acusados ni contra el Estado. "No queremos que este asesinato quede impune. Fue un caso de bestialidad", puntualizó el abogado.Quintana reclamó agravar la acusación por homicidio por alevosía y ensañamiento. "Lo mataron a golpes entre varios, mientras estaba atado", dijo.

Dolor familiar

Perfil. José Luis Díaz (foto) tenía 23 años y vivía en barrio San Ignacio, de la ciudad de Córdoba, a pocas cuadras de donde fue linchado. Cuando tenía 12 años, presenció cómo su madre era ahorcada por su padrastro. "Empezó a robar, por las malas juntas, y cayó a un instituto. Luego salió y, siendo mayor, volvió a caer. Tuvo una condena de varios años", dijo la madrastra, Isabel. "Mientras estuvo en libertad, comenzó a trabajar como albañil, junto a su padre. Si volvió a robar, es cosa suya. Pero no merecía que lo mataran así. Debería haber pagado con cárcel", agregó la mujer.