
Acusada de saber y ocultar el crimen de Agostina, la pareja de Barrelier quedó presa y va a Bouwer
Por
Redacción La Voz
Una mujer de 31 años que integraba la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) fue detenida en Ezeiza, acusada de haber drogado y robado a un hombre de 64 años al que conoció a través de una aplicación de citas en Quilmes. Fue detenida tras el análisis de un posteo de Facebook de hace más de una década.
“Nos fuimos con las chicas y el shuu”, decía un posteo en Facebook de una mujer, quien estaba en el asiento trasero de un auto con sus dos hijas y un niño. Esa foto fue clave para que los investigadores pudieran llegar a una joven acusada de robarle a un hombre bajo la modalidad viuda negra.
La sospechosa, identificada como Lucía Fernanda Dias Da Mota, quedó imputada en una causa que investiga la Fiscalía N° 2 de Quilmes y que analiza además la posible existencia de una organización dedicada a este tipo de delitos.
El episodio ocurrió durante la madrugada del 26 de abril, luego de que la víctima concretara un encuentro pactado mediante la plataforma Bumble.
Según la denuncia a la que accedió Clarín, el hombre pasó a buscar a la mujer en Monte Grande y ambos compartieron una cena antes de dirigirse al departamento de la víctima, ubicado en el centro de Quilmes. Las cámaras de seguridad del edificio registraron el ingreso de ambos alrededor de la 1.30 de la madrugada.

Horas después, el hombre despertó desorientado y con un cuadro compatible con una intoxicación. Posteriormente fue atendido en un hospital, donde estudios médicos detectaron la presencia de altas dosis de diazepam en su organismo.
Las cámaras del edificio captaron el momento en que Lucía salía del ascensor con un buzo con capucha para ocultar su cara, llevando una valija, una mochila y un bolso. Eran las 3.34 de la madrugada del 26 de abril. Tras ello, subió a un auto gris en el que se fue.
De acuerdo a los investigadores, en esos bultos había $ 4 millones, 4 mil euros, perfumes, ropa, un celular, relojes y joyas.
La causa quedó a cargo del fiscal Javier Barrera, quien ordenó una investigación basada en registros telefónicos, imágenes de cámaras de seguridad y el análisis de perfiles vinculados a la acusada.
Los investigadores lograron reconstruir el recorrido del teléfono celular utilizado durante el encuentro y determinaron movimientos en distintas localidades del sur del conurbano bonaerense.
Cuando observaron sus redes sociales, notaron que no tenía las características físicas que había descripto la víctima, por lo que comenzaron a buscar sobre sus contactos.
En ese momento dieron con una familiar, de nombre Lucía Fernanda Dias Da Mota. En su perfil de Linkedin decía que era miembro de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), donde estaba de licencia por motivos de salud.
Gracias a sus perfiles de TikTok e Instagram pudieron comprobar que se trataba de la misma joven que quedó registrada en las cámaras de seguridad del edificio donde vive la víctima.
Otra de las pruebas que validó el fiscal para solicitar la detención al Juzgado de Garantías N° 1 de Quilmes fue que la mujer tenía un negocio de venta de zapatos y zapatillas.

Según fuentes judiciales a las que accedió el mismo medio, la sospechosa se encontraba de licencia por cuestiones de salud y mantenía un sumario interno dentro de la PSA por ausencias laborales prolongadas.
La detención se concretó durante un allanamiento realizado por la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Policía bonaerense. En el domicilio se secuestraron valijas, perfumes, relojes y otros elementos que los investigadores consideran compatibles con los denunciados por la víctima.

También fueron incautadas prendas similares a las observadas en los registros fílmicos obtenidos durante la investigación.
Dias Da Mota fue indagada por el delito de robo y optó por no prestar declaración ante la fiscalía.
En las últimas horas, los investigadores solicitaron incorporar un agravante vinculado a su condición de integrante de una fuerza de seguridad, lo que modificaría la calificación legal y el régimen de excarcelación aplicable.
La principal hipótesis judicial sostiene que la acusada podría formar parte de una estructura dedicada a captar víctimas mediante aplicaciones de citas para luego cometer robos bajo la modalidad conocida como “viudas negras”.