Investigación. Estafa mortal por “limpieza espiritual”: se entregó una de las sospechosas, pero quedó en libertad
El caso cobró relevancia nacional debido a que la víctima, Merlín Díaz (30), se quitó la vida al no poder afrontar la pérdida de sus ahorros. Lo que se sabe.
María Silvia Mitrovich (78), una de las tres mujeres acusadas de engañar a una peluquera y robarle 14 millones de pesos en Buenos Aires, se presentó ante la Justicia tras permanecer prófuga durante casi dos meses.
El caso cobró relevancia nacional debido a que la víctima, Merlín Díaz (30), se quitó la vida al no poder afrontar la pérdida de sus ahorros.
El engaño y la tragedia
El hecho comenzó el 15 de enero de 2026, cuando tres mujeres de la comunidad gitana comenzaron a frecuentar la peluquería de Merlín en Ingeniero Budge. Tras ganarse su confianza, la convencieron de que su dinero tenía una "maldición" y que necesitaba una "limpieza espiritual" para eliminar supuestos bloqueos.
El 20 de enero, bajo la promesa de que recuperaría el dinero tras el ritual, Merlín les entregó $14 millones. Al notar que las mujeres habían desaparecido con sus ahorros, la joven entró en una profunda desesperación.
Antes de suicidarse, dejó una carta de despedida donde identificó a las estafadoras: “Los gitanos son los culpables, me robaron toda mi vida”, escribió en el mensaje dirigido a su pareja.
Situación judicial de las acusadas
A pesar de tener un pedido de captura y detención, María Silvia Mitrovich se presentó ante el fiscal Ignacio Torrigino tras obtener una “eximición de prisión”, lo que le permitió declarar y retirarse a su casa en libertad.
En su declaración, la mujer de 78 años intentó desligarse del crimen alegando que sólo asistía a la peluquería para hacerse la manicura, a pesar de que el viaje desde su domicilio en José Mármol hasta el local le demandaba casi una hora.
Por el momento, la Justicia continúa buscando a las otras dos sospechosas, identificadas como Mirta Noemí Mitrovich (56) y Nancy Marina Yovanovich (52), quienes permanecen prófugas.
Más víctimas del clan
La investigación reveló que Merlín no fue la única víctima. Se conoció que una profesional y cinco de sus amigas también fueron engañadas por la misma banda bajo modalidades similares.
Muchas víctimas previas habían evitado denunciar por vergüenza o porque el dinero pertenecía al patrimonio familiar sin conocimiento de sus parejas, pero decidieron actuar tras unirse para enfrentar al grupo criminal.

