Esposa del ingeniero Arias no podría viajar a declarar por falta de dinero
Su defensor espera que gente de la fiscalía viaje a Mendoza para tomar la declaración o que desde Córdoba puedan facilitar recursos para que ella viaje.
Uno de los principales testimonios que debería recabar la fiscalía cordobesa que investiga el misterioso asesinato del ingeniero mendocino Marcelo Arias todavía no ha podido ser sumado a la causa. La esposa de la víctima, Fernanda (34), no podría viajar a Córdoba debido a que no cuenta con recursos económicos. Esta información fue proporcionada ayer desde la ciudad de Mendoza por el abogado de la familia, Mauricio Cardello, quien señaló que están evaluando algunas alternativas para que la mujer pueda presentarse a declarar ante el fiscal cordobés José Mana, quien sigue la causa por el asesinato del empresario, cuyo cadáver fue encontrado en el río Suquía."Estamos viendo si viene gente de la fiscalía hacia Mendoza para tomar la declaración, o si desde Córdoba pueden facilitar los recursos para que ella viaje a declarar", dijo el abogado.Por lo que se conoce hasta el momento, la investigación del asesinato no ha sumado hasta ahora ni una sola pista firme que ayude a entender las circunstancias que rodearon a la misteriosa muerte de Arias, cuyo cuerpo sin vida apareció arrastrado por las aguas del Suquía, detrás del Centro Cívico, en la capital provincial, el pasado 19 de julio. Preguntas sin respuesta No sólo se desconocen las circunstancias de la muerte del ingeniero (¿quiénes lo mataron, porqué, en qué lugar, de qué manera?) sino también el móvil del crimen. Descartado el suicidio por los resultados que arrojó la autopsia, y también la muerte como consecuencia de un hecho delictivo común, dada la ausencia de testigos, sólo parece quedar en pie la posibilidad de un homicidio mafioso.Arias, quien aparecía como presidente de la consultora Newen y directivo de la empresa Amulen, ambas contratistas en obras de cuatro gasoductos en la provincia de Córdoba, en realidad era un empleado del verdadero dueño de las firmas, el ingeniero Roberto Martín, quien fue secretario en el gobierno provincial durante la gestión de Juan Schiaretti.Marcelo Arias no tenía siquiera una casa propia, ya que alquilaba la vivienda en la que residía junto a su familia, y en su patrimonio sólo dejó un automóvil y una muy pequeña cantidad de dinero en una cuenta bancaria. Su familia se constituyó como querellante en la investigación judicial.
Amenazas y parálisis
SMS. El abogado de la familia Arias, Cardello, denunció que recibió amenazas por mensajes de texto que le enviaron a su celular. "Conté del hecho a la fiscalía, pero no le he dado mucha importancia", agregó. En tanto, el legislador Ricardo Fonseca (Frente Cívico), quien el año pasado presentó un pedido de investigación sobre la consultora Newen, de la que Arias era presidente, afirmó ayer por Canal 10 que el juez a cargo del caso, Gustavo Hidalgo, hasta hoy "no ha avanzado en absoluto en la investigación" y que su requerimiento "quedó paralizado".

