Caso Esmeralda. La investigación comenzará por el círculo próximo, pero no descartan ninguna hipótesis
Apareció la niña que era inténsamente buscada pero no saben qué sucedió con ella durante más de 20 horas. Creen que alguien pudo haberla sacado de su vivienda. Revisan las imágenes captadas por cámaras próximas.
Tras el hallazgo de Esmeralda Marisa Pereyra López, la nena de 2 años que había desaparecido en la ciudad de Cosquín y era intensamente buscada desde el miércoles al medio día, la Justicia investiga ahora si alguien se la llevó de su domicilio y luego la devolvió. La niña fue encontrada este jueves al medio día por la Policía a 500 metros de su vivienda,
La niña faltó de su hogar ubicado en calle Jacinto Piedra al 460, de barrio José Obrero, cuando su mamá, Tania López (24), se encontraba cocinando en la casa de los abuelos, donde vive toda la familia materna, la niña y su hermano de 6.

La fiscal a cargo de la investigación, Silvana Pen, centró gran parte de su tarea en la revisión de imágenes captadas por tres cámaras que están ubicadas en las inmediaciones de la vivienda. Pero hasta ahora no hay una respuesta para la pregunta que todo Córdoba repite: ¿Cómo desapareció Esmeralda?
Para los investigadores del caso, la niña no pudo haber caminado cinco cuadras dominadas por monte y pasado la noche a la intemperie: los signos que presentó no son compatibles con un niño que haya estado descuidado durante más de 20 horas.
No mostró síntomas de deshidratación, según los médicos que le dieron atención en el hospital Domingo Funes, donde fue trasladada minutos después de haber sido encontrada.

Tampoco mostraba golpes. “Apenas presentaba unos raspones en su piel y algunos magullones”, aclararon los facultativos.
Y si bien no hay una sola hipótesis sobre lo que podría haber sucedido con Esmeralda durante las horas de zozobra que vivió su familia, la lupa de los pesquisas está puesta en el círculo próximo de la niña.
¿Alguien conocido la llamó y la alejó de su madre? ¿Se fue con un habitante de la zona? ¿Un extraño que conocía el movimiento de la familia se aprovechó de un descuido?

Todo suena en tono de interrogantes y en la fiscalía hablan de la importancia del "tiempo prudencial" para saber con exactitud si detrás de este infortunio hubo responsables penales.
Por el momento no hay detenidos. Tampoco imputados.
La aparición de Esmeralda Pereyra López
“La estaba viendo y de repente no la encontramos”. Con estas escuetas palabras, el abuelo contó cómo fue el momento en el que, alrededor de las 14.30, la niña fue perdida de vista.
En diálogo con La Voz, el hombre explicó que su nieta habla poco y que suele salir solo acompañada por su hermano más grande. “Creíamos que la íbamos a encontrar rápido, pero todo se volvió muy doloroso”, contó.

“Gracias a Dios la encontraron”, dijo en medio del megaoperativo de búsqueda se confirmó, entre gritos, la buena noticia.
Lo cierto es que cuando ya nadie vio a Esmeralda, la familia comenzó una búsqueda, primero en el domicilio y luego en las inmediaciones.
La desesperanza comenzó a crecer y dos horas más tarde, a las 16, llamaron a la Policía.
La búsqueda se inició con dotaciones de Bomberos Voluntarios y unidades especiales de las fuerzas policiales. Pero llegó la noche y la niña no apareció.
Horas más tarde, alrededor de las 19, llegó el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, y la fiscal del caso. La búsqueda se extendió hacia las zonas de monte que se encuentran rodeando la vivienda de los López.
Hubo drones, perros y un helicóptero que recorrieron el perímetro una y otra vez.
Las horas corrían y el Ministerio de Seguridad de la Nación activó el Alerta Sofía. Una medida que se toma cuando un niño, niña o adolescente se encuentra extraviado y su vida puede correr peligro.
La tranquilidad cotidiana de Cosquín se rompió. A esa hora, llegó el padre de la niña, un militar en servicio que hace un tiempo ya no vive junto a la madre de Esmeralda. Fue invadido por una sensación de nerviosismo, según cuentan los investigadores, y hubo que pedirle calma.

Alrededor de la medianoche, la madre, las tías y un grupo de vecinas recorrieron el río Cosquín. Gritaron una y otra vez el nombre de la niña. Pasaron por el predio donde finalmente apareció.
En la mañana, la ciudad amaneció sitiada por las fuerzas de seguridad. Todo auto que entraba o salía era requisado. La Policía revisó cada baúl y cada interior sin que nadie pudiera evadir el control.
Pero nada de esto llevó tranquilidad a los familiares, que a esa altura habían comenzado a criticar la actuación de la Justicia y de la Policía.
“Anoche nos dejaron solas y ahora nos quitaron los celulares a toda la familia”, dijo Silvana, tía de la niña.
Pero cuando todo parecía complicarse, dos uniformados de la brigada motorizada de la Departamental Punilla de la Policía, que ya debían estar de franco y que habían tomado la decisión de no abandonar el procedimiento, se toparon con Esmeralda que estaba sola, parada, en un predio que sería de propiedad militar.
Por esta acción, el Gobernador de la provincia, Martín Llaryora, anunció que ordenará un ascenso para ambos uniformados: Franco Cabrera y Lucas Badra.
La niña fue entregada a su mamá que la acompañó, en ambulancia, hasta el hospital zonal. Horas más tarde, volvió a su casa.
“Desde el primer minuto pusimos en marcha un operativo de búsqueda sin descanso, con todos los recursos del Estado y el compromiso de cada una de nuestras fuerzas. Hoy es uno de esos días que justifican todo”, expresó Quinteros.
Las claves de la investigación
Ahora comienza una tarea que Pen deberá afrontar como un desafío: saber qué sucedió con Esmeralda.
Durante las horas difíciles, la fiscal no perdió su hoja de ruta: con rigurosidad, se sentó a la par de cada persona cercana a la niña y pidió sus testimonios.
Tiene allí un mapa que debe reconstruir sobre lo que podría haber sucedido.
Lo cierto es que por el momento no descarta ninguna hipótesis. Continúa realizando entrecruzamiento de antenas, revisión de mensajes y llamadas, de cámaras, tanto hacia la familia como a extraños.
Entre lo que excede al núcleo familiar, aparecieron con fuerza sospechas hacia un circo que había estado emplazado en las proximidades de la vivienda, que contaba, según confirmaron desde el municipio, con habilitación.
En el circo se realizaron allanamientos y se secuestraron celulares y vehículos al personal. “No están descartados, pero no son sospechosos”, aclararon los pesquisas.
El predio donde fue hallada ya había sido rastrillado por la Policía y la niña no había sido encontrada.










