El colombiano asesinado en Palermo sería jefe de seguridad de un cartel
Así lo informó el diario La Nación, que indicó que antes de llegar a Argentina, el hombre habría comandado un grupo de sicarios que operaba para esa organización dedicada al tráfico de estupefacientes.
El colombiano Carlos Gutiérrez Camacho quien fue asesinado el lunes pasado en los bosques de Palermo, en Buenos Aires, sería un jefe de seguridad del denominada cartel de Norte del Valle, de Colombia, y antes de llegar a Argentina habría comandado un grupo de sicarios que operaba para esa organización dedicada al tráfico de estupefacientes, según informó el diario La Nación.
Según fuentes judiciales y policiales que el diario cita, el dato fue aportado en las últimas horas por autoridades colombianas y "avalaría la presunción que indicaría que el homicidio de Gutiérrez Camacho fue un ajuste de cuentas entre narcos colombianos".
Además, según informó anoche al periódico una fuente judicial colombiana, el móvil del asesinato de Gutiérrez Camacho habría sido una venganza pergeñada por su exjefe debido a que la víctima habría sido señalada como el supuesto responsable del fracaso de un envío de droga a Europa, que derivó en el secuestro del cargamento por parte de la Policía colombiana luego de interceptarlo en Panamá.
De acuerdo con este informante judicial mencionado en la nota que lleva la firma del periodista Gustavo Carabajal, el homicidio de Gutiérrez Camacho se habría planificado en Colombia y su expatrón convocó a un sicario, viejo conocido de la víctima y excompañero de armas, para que lo marcara a los asesinos a sueldo que lo mataron a tiros en Palermo.

El diario señaló que esto significa que el homicidio de Gutiérrez Camacho fue un "narcoasesinato perpetrado por sicarios colombianos que ingresaron en la Argentina con identidades falsas, obtuvieron armas, información de inteligencia de la víctima y apoyo logístico a partir de la colaboración de un grupo local y, luego de matar, huyeron del país de la misma forma en que llegaron".
La Nación agregó que de confirmarse estos datos, se echaría por tierra una hipótesis que manejaba la fiscal de instrucción Cristina Caamaño que indicaba que Gutiérrez Camacho pudo ser víctima de un hecho pasional, pergeñado por su exmujer, quien se había quedado en Colombia, luego de que el hombre se instaló en un departamento de Vicente López con una joven 19 años menor que él.
"Esta extraña presunción quedaría desvirtuada si desde Colombia confirmaran la información sobre la supuesta actividad de Gutiérrez Camacho como comandante de los sicarios de un cartel de la droga y si se lograra establecer cuál es la verdadera identidad de la víctima", indicó el diario.
A 72 horas del homicidio, los investigadores judiciales y de la Policía Federal todavía tienen dudas sobre la verdadera identidad de Gutiérrez Camacho, agregó el periódico.
Sobre el nombre
A su vez, según el periódico porteño, el nombre de Carlos Gutiérrez Camacho "sería falso". "Debido a que no tenía antecedentes penales ni orden de captura internacional, esa identidad constituyó la fachada perfecta para que la víctima pudiera realizar varios viajes a nuestro país desde 1997", indicó el matutino, que añadió que "se trataría de un caso similar al de Héctor Jairo Saldarriaga Perdomo.
Ese hombre, recordó La Nación, fue asesinado el 17 de abril de 2012, cuando caminaba por Marcelo T. Alvear y Talcahuano, y al revisar su cadáver, la Policía encontró un documento a nombre de Carlos Brausín García.
"Con esa identidad, el sicario colombiano conocido como "Mojarra" o "Guajiro", viajó de Colombia a nuestro país en seis oportunidades con un pasaporte a nombre de Brausín García, sobre el que no pesaban antecedentes penales. Esto le posibilitó al sicario cruzar los controles migratorios sin que las autoridades advirtieran realmente quién era", se indicó.
Por otro lado, Solange Trujillo, la joven colombiana de 21 años que fue herida de dos tiros en el ataque contra Gutiérrez Camacho, seguía internada el miércoles en el Hospital Fernández.

