Temas del día:

Dos tribunales para sancionar a malos policías

Una disputa interna a la hora de controlar la conducta de los miembros de la fuerza de seguridad.

17 de diciembre de 2017 a las 12:50 a. m.
Dos tribunales para sancionar a malos policías
GESTIÓN POLICIAL. La apertura de la sede dentro de Jefatura. González (al medio, hacia la izquierda) sostiene la cinta. En el otro extremo, el ministro Massei (Gobierno de Córdoba).

En la administración provincial, coexisten dos áreas que hacen lo mismo: controlar y sancionar a los malos policías. Como fue dicho alguna vez: sería como tener dos Ersep paralelos en la provincia.

Por un lado, está el Tribunal de Conducta que funciona desde 2003 y es dirigido por civiles. Castiga los delitos y faltas graves.

Por otro lado, y desde este año, funciona la Dirección de Control de Gestión Policial. Responde directamente al jefe de Policía, Gustavo Vélez, y castiga faltas leves. Lo integran policías, exclusivamente.

Control de Gestión es la recreación de lo que alguna vez fue la Dirección Asuntos Internos. Y allí radica la controversia: Asuntos Internos había sido desactivada por malos rendimientos en 2003 y se había creado un tribunal de control civil.

Hoy, existen dos entes que prácticamente pelean para salir en la foto. De todas formas, los representantes de ambos órganos parecen haber hecho las paces.

“Trabajamos de forma mancomunada con el mismo objetivo: controlar”, dijo tiempo atrás el comisario mayor Rodolfo González, titular de Control Policial.

“Se creó una dinámica de trabajo muy buena entre ambos órganos. Colaboramos mutuamente y en muchos casos hemos trabajado juntos”, sostiene Ana Becerra, del Tribunal de Conducta. “Eso sí, a las sanciones graves las seguimos controlando y sancionando nosotros”, remarca.

Desde el Tribunal de Conducta, afirman por lo bajo que ellos tienen ascendencia sobre la Dirección de Control.

Quienes conocen el funcionamiento de la Policía saben que la Dirección de Control es, puertas adentro de la institución, una especie de ex-Side, en referencia a la ex-Secretaría de Inteligencia del Estado.

Jefe cuestionado

Imagen de la nota

Hay un tema que hace ruido en estos organismos: el comisario mayor Rodolfo González, a cargo de Control de Gestión Policial, tiene que volver a ser investigado por su presunta responsabilidad en un grave siniestro vial en el que murieron tres policías y otros tres resultaron heridos.

Se trata del caso del patrullero que a fines de 2014 se dio vuelta en la autopista Córdoba-Rosario. El móvil había partido desde Villa María, donde González era jefe de la Departamental. En la unidad, iban seis uniformados, cuando la cantidad máxima permitida en el rodado era cinco.

Según la causa, Rodríguez y un jefe subalterno habrían ordenado que esos policías viajaran desde Villa María hacia Córdoba de esa manera, incumpliendo la norma de tránsito.

Hay más: detrás de ese patrullero iba a su vez otro, con otros seis policías a bordo.

La camioneta que lideraba la caravana sufrió el reventón de un neumático y volcó. Murieron los policías Diego Torelli, Miguel Ramos y Leonardo Rivero.

El papel de González quedó en el ojo de la tormenta: él supuestamente había ordenado que viajaran así. Rápidamente, lo desafectaron de Villa María.

La investigación del (ya jubilado) fiscal Gustavo Atienza terminó finalmente sobreseyendo a González. Entendió que no hubo delito.

Así fue como el jefe policial respiró y fue ubicado en la Dirección de Control.

Pero luego, tras una apelación de representantes legales de uno de los policías muertos, la Cámara del Crimen de Río Tercero ordenó reabrir la investigación contra González y contra otro comisario (Gustavo Novarese).

Por eso es que quien tiene a su cargo controlar la buena conducta de los uniformados tiene a su vez en su haber un tema complicado.