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Sucesos

Juicio por jurados. Crimen del tarotista: los forenses dejaron claro que no hubo juego sexual y que lo estrangularon

La defensa de Lucas Cejas trató de imponer la idea de una práctica de asfixia erótica, pero dos peritos despejaron esa duda y se inclinaron por un homicidio doloso. Una testigo declaró que una expareja del acusado le contó que él le confesó que había matado a Giménez Casado.

11 de marzo de 2026, 13:58
Crimen del tarotista: los forenses dejaron claro que no hubo juego sexual y que lo estrangularon
Cabaña. En la cabaña donde residía, en Villa La Bolsa, fue asesinado el tarotista Enrique Giménez Casado. (Archivo / La Voz)

La segunda jornada del juicio a Lucas Martín Cejas (42) por el homicidio del tarotista Pablo Enrique Giménez Casado (43) sirvió para que dos expertos forenses despejaran dudas respecto de una supuesta práctica sexual que podría haber terminado en accidente fatal.

El juicio se desarrolla en la Cámara 1ª del Crimen de Córdoba, con jurados populares y los vocales técnicos Carlos Granda Ávalos (presidente), José Pueyrredón y Mario Capdevila. Para este miércoles, se prevé una nueva audiencia en la que podría terminar el juicio.

En la acusación en debate está la fiscal de cámara Milagros Gorgas, y actuando el abogado Axel Aurich, que representa como querellante a la mamá de la víctima, Estela Elena Casado.

Tras la primera audiencia del lunes con contundente prueba en contra del acusado, el defensor oficial Edelsio Villarroel pareció este martes jugar la última carte de un cambio de calificación legal, de un homicidio criminis causae a una figura más ligera, como una muerte accidental o culposa. La primera implica prisión perpetua.

Campo. La cabaña de Giménez Casado estaba en un predio con escasos vecinos. (Archivo)
Campo. La cabaña de Giménez Casado estaba en un predio con escasos vecinos. (Archivo) ((Archivo))

Con esa idea pareció sintonizar la postura de llevar dos peritos médicos forenses que, además de su expertise en este tipo de muertes, aportaron lo que relevaron en la escena del crimen y los resultados de la autopsia. Villarroel trató de imponer la idea de una muerte producto de una práctica sexual de asfixia erótica (asfixiofilia) que le habría provocado al tarotista una muerte accidental.

La acusación que formuló el fiscal de instrucción de Alta Gracia Alejandro Peralta Ottonello sostiene que Cejas ahorcó por detrás a Giménez Casado utilizando una remera con la que envolvió su cuello. Luego robó numerosas pertenencias de la víctimas que le fueron secuestradas en allanamientos.

Tras exponerse la posibilidad de una práctica sexual de ese tipo, los expertos señalaron que había varios elementos que no se condecían con esa idea. Por empezar, la fuerza con la que fue ejecutada y que fue realizada desde atrás y no de frente. Luego, se indicó que la víctima estaba con el torso cubierto por una remera y tenía puestos sus calzoncillos.

A pesar de que hay evidencia de que hubo relación sexual, los peritos sostienen que ese encuentro fue anterior a la maniobra de muerte.

Las partes, inclusive uno de los vocales, preguntaron si la práctica sexual fue antes de la muerte por asfixia o simultánea. La respuesta fue clara: primero el acto sexual, después una muerte buscada.

La madre del asesinado Enrique Giménez Casado, Estela Casado, con su abogado (querellante) Axel Aurich.
La madre del asesinado Enrique Giménez Casado, Estela Casado, con su abogado (querellante) Axel Aurich. (Gentileza)

Al final, también prestó testimonio una joven (CM) que conoce a la expareja de Cejas. En concreto, fue jefa de ella en el trabajo. Relató la testigo que la ex del acusado le comentó que Cejas le confesó que él había matado al tarotista.

Además, esta testigo indicó que en varias oportunidades la expareja del acusado había sufrido violencia de género por parte de él. Inclusive, refirió que una vez él concurrió al trabajo de ella y allí ejerció violencia.

Tramo decisivo

El crimen fue cometido entre la noche del sábado 12 de mayo y el domingo 13 de mayo de 2024 en la cabaña de la víctima, ubicada en La Rioja 171, en la zona rural de Villa La Bolsa (departamento Santa María, Calamuchita).

En la primera audiencia de este juicio, la prueba fue contundente, entre las evidencias genéticas (semen) y dactiloscópicas (huellas en una botella), más los elementos secuestrados que faltaban de la cabaña y la ubicación de ambos protagonistas de esta acusación –víctima y victimario–, según las señales de los celulares, entre otras evidencias muy difíciles de refutar.

Fiscal. Milagros Gorgas, la fiscal de la Cámara 1ª del Crimen de Córdoba, actúa como acusadora en este juicio. (Archivo / La Voz)
Fiscal. Milagros Gorgas, la fiscal de la Cámara 1ª del Crimen de Córdoba, actúa como acusadora en este juicio. (Archivo / La Voz) ((Archivo / La Voz))

Ahora parece haber quedado descartada la posibilidad de morigerar el enfoque jurídico de la muerte o del crimen, que da toda la idea de que fue intencional y para cometer el robo o garantizar la impunidad. El homicidio criminis causae también parece difícil de revertir.

Entre las dificultades que afrontan el acusado y su defensor, tal vez en la audiencia de este miércoles se utilice como último recurso la declaración del propio imputado, algo que se insinuó en las dos primeras audiencias. En semejante contexto, la apuesta puede ser elevada, aunque sería la última jugada posible.

Más allá de si eso ocurra o no, para este miércoles se prevén los alegatos de las partes y probablemente la deliberación del jurado popular para luego emitir sentencia.