Buenos Aires. Crimen de Diego Fernández Lima en Coghlan: buscan pistas con un georradar el jardín donde hallaron el cadáver
Es parte de una serie de medidas con las que se busca reactivar la investigación.
La causa abierta para investigar el crimen de Diego Fernández Lima parece haber arrancado una nueva etapa luego de este lunes allanaron la casa de la familia de Cristian Graf (59) en el barrio portero de Coghlan, donde apareció el cuerpo del joven hace un año y revisó el jardín con un georradar.
El procedimiento -realizado en el chalé de Congreso 3742- forma parte de una batería de medidas por las cuales se decretó el secreto de sumario hace unos 10 días, publicó el diario Clarín.
Luego de un verano casi sin novedades (a fines de febrero declaró la expareja de Graf) ahora comenzaran la citaciones a testigos. Y los primeros en la lista son tres amigos del principal sospechoso. Los únicos que reconoce como "íntimos", ya que niega cualquier recuerdo de Diego o sus compañeros del Enet N° 36.
Se trata de tres hombres que estaban con Graf en los boy scouts al momento del crimen de Diego, quien desapareció el 26 de julio de 1984 y se calcula que fue asesinado ese mismo día en la casa de los Graf, en cuyo jardín fue encontrado hace casi un año.
El 20 de mayo de 2025, un grupo de obreros que trabajaban en una obra vecina y estaban cavando en la medianera tocaron un extremo de la fosa de donde se derrumbo un esqueleto. Así comenzó un historia en la que hoy todo apunta a Cristian Graf, quien había compartido segundo año con la víctima.
La causa
El año pasado se descubrió que el cuerpo de Diego había estado enterrado 41 años en los fondos del jardín de su compañero de colegio, Cristian Graf, en Coghlan. Pero la Justicia aún no pudo avanzar en quiénes, cómo y por qué cometieron el crimen.
El año pasado terminó con una resolución de la Cámara del Crimen que ordenaba investigar a Graf como sospechoso del homicidio y no por el delito de "encubrimiento", figura a la que había apelado el fiscal Martín López Perrando para tratar de evitar la prescripción de la causa
En 2026 López Perrando loe tomó declaración testimonial a Daniela Barreiro, quien conoció a Cristian en los scouts y vivió más de una década en la casa de Congreso 3742. Es decir que convivió con la familia que hoy esta bajo la lupa de la Justicia.
El extremo cuidado que tenían los Graf para que nadie tocara el jardín y el alcoholismo del padre de Cristian fueron dos de los elementos mas importantes que aportó Daniela. Es más, la testigo explicó que fue ella la que impulso poner la pileta, pero que colocarla pegada a la casa porque los padres de Cristian no querían que avanzara sobre el pasto.
"Ahora hay que investigar todo: A la familia Graf, de arriba a abajo. Hay estudiar distintas hipótesis, distintas autorías, porque hay una responsabilidad del Estado argentino en brindarle a la familia Fernández Lima un servicio de Justicia en los términos de las convenciones Internacionales en materia de derechos humanos", dijo a Clarín Hugo Wortman Jofre, abogado querellante en la causa por el crimen de Diego a fines del año pasado.
Los tres jueces de la Sala IV de la Cámara del Crimen anularon el llamado a indagatoria de Cristian por el delito de "encubrimiento agravado". Fue en noviembre y eso hizo caer su sobreseimiento por "encubrimiento" y también abrió el juego.
Los camaristas Ignacio Rodríguez Varela, Hernán López y Julio Lucini dijeron que era absurdo investigar el encubrimiento de un homicidio que no se sabe cómo se produjo ni quién o quienes fueron el autores. Primero hay que averiguar eso y luego ver si se dicta o no la prescripción, siempre para una persona concreta, nunca en abstracto.
El fallo fue un cachetazo para Graf, quien se amparó en que Diego desapareció –y seguramente fue asesinado– el 26 de julio de 1984, hace cuatro décadas, un plazo que necesariamente pone en juego el planteo de la prescripción.
Los camaristas destacaron que hay que buscar la verdad porque "la renuncia consciente a la verdad es incompatible con el servicio de Justicia".
"Lo que sigue es hacer toda la investigación que sugirió la Cámara en el sentido de que no abandonar para nada las circunstancias de la muerte. Está absolutamente probado que estas fueron violentas y, a partir de ahí, determinar autorías, participaciones y otros delitos conexos o independientes que se pueden haber consumado a lo largo de estos 41 años", completo Wortman Jofré.

