Cosquín. La angustia familiar, un barrio conmocionado y el dueño del circo: las claves del caso Esmeralda

Los celulares de los familiares de Esmeralda están en manos de la Justicia y deberán ser peritados. La niña apareció a pocos metros de su vivienda. La mudanza de un circo del lugar generó sospechas entre los allegados.

19 de marzo de 2026 a las 05:12 p. m.
La angustia familiar, un barrio conmocionado y el dueño del circo: las claves del caso Esmeralda
Esmeralda fue trasladada al Hospital Domingo Funes, en Santa María de Punilla, tras su hallazgo.

Para llegar al domicilio de Esmeralda Marisa Pereyra López, la nena de 2 años que había desaparecido en la ciudad de Cosquín y fue hallada tras más de 20 horas, hay que meterse dentro de barrio San José Obrero, en la zona sudeste de la ciudad de Cosquín.

Hay que cruzar el río, recorrer largas cuadras de tierra, muchas de ellas irregulares, con un alrededor dominado por montes: extensiones, más grandes o más pequeñas, con árboles y arbustos que complican a cualquiera que busque caminar por allí.

Busqueda y aparición de Esmeralda, la nena de 2 años de Cosquin que estuvo casi 20 horas perdida.
Busqueda y aparición de Esmeralda, la nena de 2 años de Cosquin que estuvo casi 20 horas perdida. (Ramiro Pereyra /La Voz)

En este escenario, la hipótesis de que Esmeralda pudiera haberse ido sola no cuadró, desde el inicio, ni entre sus familiares, ni en el un grupo de 20 vecinos que fueron llegando hasta el perímetro del domicilio ubicado en Jacinto Piedra al 460, donde fue vista por última vez el miércoles a las 14.30.

Luego aparecería a 500 metros, en un predio que colinda con una calle cortada, a espaldas de la vivienda de la niña.

“No puede ser que nos roben a nuestros niños. Somos vecinos trabajadores. Acá vino alguien de afuera y se la llevó”, decían los habitantes del sector que amenazaron con cortar la ruta si la niña continuaba perdida.

Una familia desesperada

Afortunadamente la niña fue hallada por dos uniformados que se la cruzaron mientras volvían a revisar una zona que ya había sido “rastrillada”. La familia rompió en llantos.

Pero entre tanto, quedaron también bajo la lupa investigativa: “Cómo puede ser que estemos incomunicados. Nos quitaron el teléfono”, reclamaron.

Esmeralda estuvo desaparecida pero fue hallada a 500 metros de la vivienda.
Esmeralda estuvo desaparecida pero fue hallada a 500 metros de la vivienda. (Ramiro Pereyra /La Voz)

Y a pesar del dolor, que se suma a la indignación de lo que sucedió durante largas horas cuando no recibían noticias de la niña y el panorama era difícil, la fiscalía tomó la firme decisión de no abandonar ninguna línea investigativa.

Fuentes del caso hablan de que “el peritaje forense de los celulares podría empezar a arrojar pistas esclarecedoras”.

Hablan, también, de cierta sospecha sobre posibles mensajes borrados en allegados a la niña. En tanto, la fiscalía no dio mayores detalles y tramita el caso bajo un celoso secreto de sumario.

El circo bajo la lupa

Entre los reproches familiares, se oyó fuerte el reclamo porque un espacio de divertimento había sido instalado días atrás. El intendente de Cosquín, Raúl Cardinali, explicó a La Voz que contaban con habilitación pero no pudo asegurar que hubieran hecho alguna función.

“El dueño del circo no se comunicó con nosotros y entre este miércoles y el jueves se retiraron de la zona”, dijo.

El ministro de Seguridad estuvo presente durante todo el operativo de búsqueda por el caso Esmeralda.
El ministro de Seguridad estuvo presente durante todo el operativo de búsqueda por el caso Esmeralda. (Ramiro Pereyra /La Voz)

Durante el periodo de la desaparición, familiares de Esmeralda se presentaron en las carpas, instaladas a más de 400 metros de la vivienda, pero no las dejaron ingresar.

“Nos dijeron que teníamos que llegar con una orden judicial. La Policía tampoco se quedó custodiando el lugar”, reclamaron.

Zona de búsqueda y rutas con máximo control

Entre las suposiciones que deslizaron en la fiscalía sobre la sorpresiva aparición de la niña, un detalle no se pasó por alto: “La zona cero fue cercada, hubo más de 100 uniformados trabajando en tanda durante toda hora y nadie entró o salió de la ciudad sin ser requisado”, explicaron.

La Alerta Sofía, que busca justamente extremar las medidas para evitar que captores puedan darse a la fuga con niños o adolescentes, también aportó para que el caso fuera rápidamente conocido y tomara estado nacional.

En las rutas y las calles, la Policía local y la Caminera revisó autos. Los conductores eran detenidos, debían descender, abrir las cuatro puertas y la tapa del baúl.

Entre los investigadores dicen que, de haber sido tomada por otra persona, podría haber sucedido que se viera cercado y que decidiera entregar a la niña, dada la magnitud del cerrojo que operó desde las 16 del miércoles.