Condenaron a un ciudadano israelí por tráfico de cocaína
El extranjero, que también tiene ciudadanía norteamericana, fue sentenciado a cinco años de prisión por el Tribunal Oral Federal N° 2.
"Esa ropa no es mía, es de un tal 'Beto' que conocí en Perú y me pagó 2.500 dólares y los pasajes para entregársela a su esposa que pasaría por el hotel donde me iba a alojar en La Serena (Chile)". Esta fue la explicación de Israel Gubani al descubrirse que en un vuelo de Lan procedente de Perú, transportaba cinco kilos de cocaína impregnadas en remeras, joggings, batas de baño, toallas, toallones y pijamas, en el interior de una valija requisada por Policía Aeroportuaria, en el aeropuerto internacional de Córdoba. El procedimiento se realizó el 6 de noviembre de 2012 y el pasajero, nacido el 30 de julio de 1954 en Tel Aviv, además de israelí tenía ciudadanía norteamericana. Fue detenido y remitido a la cárcel de Bouwer. Al traficante internacional se le secuestraron dos computadoras portátiles, tres celulares, pasaportes de Israel y Estados Unidos, dos tarjetas de embarque de Aeroméxico y tres de Lan y un carné de conducir de California.El juicio al extranjero acaba de concluir en el Tribunal Oral Federal N° 2, presidido por José Fabián Asís e integrado por José María Pérez Villalobo y Jaime Díaz Gavier, que lo condenó a 5 años de prisión. Los abogados Teodoro Funes (padre e hijo) defendieron a Gubani y reclamaron la absolución y la nulidad del proceso porque en su momento no le informaron que podía comunicarse con los cónsules de sus países, como lo establece la Convención de Viena y que la causa no fue instruida por el fiscal sino por un juez.Sin embargo, el fiscal Maximiliano Hairabedian dio por tierra con esa teoría al destacar que las autoridades argentinas habían garantizado en todo momento los derechos del imputado, incluso comunicaron la detención a los consulados de Israel y Estados Unidos, cuyos representantes tomaron contacto con el acusado.Respecto de que el imputado desconocía que las ropas estaban impregnadas con droga, el fiscal sostuvo que esa posición no era para nada creíble porque Gubani, como comerciante mayorista de ropa, no podía ignorar el sobrepeso de las prendas. Además, se refirió a un tal Beto sin aportar otros elementos de prueba. "Un hombre de negocios que ha transitado por los estrictos aeropuertos de Israel y Estados Unidos no puede ignorar la responsabilidad que significa llevar de un país a otro objetos dados por un tercero, sin que hubiese anoticiado a la aduana de tal circunstancia", concluyó el fiscal.

