Femicidio. Condenaron a prisión perpetua al hombre que asesinó de 25 puñaladas a su pareja en Merlo

El hecho, ocurrido el 31 de marzo de 2024, conmocionó a la localidad de Merlo por la brutalidad del ataque y el ensañamiento del agresor. Los detalles.

31 de marzo de 2026 a las 10:01 p. m.
Condenaron a prisión perpetua al hombre que asesinó de 25 puñaladas a su pareja en Merlo
Condenaron a prisión perpetua al hombre que asesinó de 25 puñaladas a su pareja en Merlo

En un fallo dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de Morón, la Justicia condenó a la pena máxima a Matías Alejandro Guiñazú (46) por el femicidio de María Soledad Ibañez (42). El hecho, ocurrido el 31 de marzo de 2024, conmocionó a la localidad de Merlo por la brutalidad del ataque y el ensañamiento del agresor.

Los jueces Mariela Moralejo Rivera, Federico Topino y Gabriel Tomassetti consideraron a Guiñazú responsable de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.

De esta manera, el tribunal coincidió con el pedido de la fiscalía y descartó el argumento de la defensa, que intentó encuadrar el crimen bajo la figura de "emoción violenta". Por el contrario, los peritos calificaron el asesinato como un “acto premeditado y con alevosía”, describiendo al condenado como un hombre "celoso y controlador".

Un ataque brutal y un testimonio clave

El crimen tuvo lugar en una vivienda de la calle José Martí al 500. Según la reconstrucción de los peritos, la agresión comenzó en la cocina y terminó en el dormitorio, dejando rastros de sangre por diversos sectores de la casa.

Un vecino que escuchó los gritos de auxilio de Soledad resultó ser un testigo fundamental. Al acercarse, observó a la víctima ensangrentada y al agresor con una cuchilla en la mano. En un acto de total frialdad, Guiñazú increpó al testigo diciéndole: "¿querés pasar así ves cómo la mato?", para luego continuar apuñalándola en el suelo.

Incluso tras la llegada de la policía, el femicida se mostró desafiante, gritando a los agentes: “¿Tirame, qué esperás? Matame de una vez”, mientras intentaba quitarse la vida con el mismo arma blanca.

Un historial de control y aislamiento

La relación entre ambos había comenzado en enero de 2023. Durante el juicio, allegados de la víctima relataron el progresivo aislamiento y deterioro que sufrió Soledad. Según sus amigas, Guiñazú controlaba sus redes sociales, la mantenía alejada de su círculo cercano y en varias ocasiones le habían visto moretones en las extremidades.

Una allegada recordó que Soledad se veía "asustada y temblorosa", y que a pesar de pedirle a Guiñazú que se fuera de la casa, él se negaba a hacerlo.

La sentencia fue recibida con dolor y alivio por parte de la familia de Soledad, incluyendo a su madre, Margarita Villarreal, quien estuvo presente en la sala. Actualmente, Guiñazú cumple su condena en la Unidad Penal N° 34 de Melchor Romero.