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Sucesos

Judiciales. Condenaron en Córdoba a otra cómplice de la banda del peligroso narco “Yiyo” Ramallo: cuál era su rol

Un tribunal federal impuso tres años de condicional y absolvió a otros tres imputados. En total, ya son 23 los condenados en la causa.

10 de junio de 2026, 10:09

Condenaron en Córdoba a otra cómplice de la banda del peligroso narco “Yiyo” Ramallo: cuál era su rol
”Yiyo” Ramallo, el narco que fue condenado en febrero último, en Córdoba. (La Voz)

La causa del peligroso narco multicondenado Evelio Horacio “Yiyo” Ramallo, sentenciado a principios de este año en Córdoba, sumó una nueva condena: la de una de sus subordinadas encargadas de mover la cocaína de la banda que el jefe manejaba desde la cárcel.

El Tribunal Oral Federal N° 2 de Córdoba capital impuso tres años de prisión condicional para la entrerriana Ingrid Joana “la Flaca” Basso (30) como partícipe secundaria del delito de comercialización de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas. Fue absuelta, sin embargo, por tenencia ilegítima de armas de fuego de uso civil.

El mismo tribunal, integrado por Facundo Zapiola, Julián Falcucci y Enrique Lilljedahl, absolvió a Fiorella Nélida Rodríguez, Leonardo Gabriel Rodríguez y Luis Pablo “Lucho” Benegas por comercialización agravada de estupefacientes (y los dos primeros, por tenencia ilegítima de armas).

La banda de “Yiyo” Ramallo

Conocido como Don (quizá por Don Corleone, el máximo jefe de la mafia neoyorkina en la película El Padrino) o Yiyo, Ramallo controló desde diversas cárceles la obtención de la droga en Paraguay y transporte a Misiones hasta su llegada a la ciudad de Santa Fe, para luego ser trasladada a Rafaela.

El peligroso narco lideró la narcobanda entre 2021 y 2024, no sólo como organizador sino también como financista de las operaciones. La droga era almacenada en Rafaela en diferentes domicilios y luego distribuida o retirada por los encargados de los puntos de distribución y de venta, asentados tanto en Rafaela como en Frontera, Morteros y Brinkmann.

Para llevar a cabo esa actividad se valió de comunicaciones telefónicas con sus “empleados” a los que dio órdenes para la distribución, venta, recaudación y rendición de las “transas”. Todo lo realizó en paralelo a diferentes actos de violencia e intimidación para mantener el control del negocio. “¿Vos pensás que yo no te voy a cag… a tiros?”, “¿vos pensás que yo no tengo gente ahí?” y “esta noche te visito” eran algunas de las frases que usaba para amedrentar.

Si bien 22 imputados en la causa, incluido Ramallo, fueron condenados en febrero, la situación de Basso, Benegas y los Rodríguez se ventiló por separado porque no admitieron la acusación en ese momento.

En el reciente juicio, el auxiliar fiscal Federico Massei apuntó contra Benegas por su presunto rol de soporte logístico, transporte y administración de dinero y cuentas y a los Rodríguez por la supuesta explotación de un "quiosco" de drogas.

Pero el tribunal consideró que la vinculación inicial de Benegas con la investigación no surgió a partir de la comercialización, transporte, fraccionamiento o distribución de estupefacientes, sino, principalmente, de su relación sentimental con Natalie Aldana Ramallo, hermana de “Yiyo” Ramallo.

Para los jueces, aun cuando ciertas pistas orientaron la investigación a Benegas, determinaron que no alcanzaron para imponer una condena. “La prueba producida no permite afirmar, sin duda razonable, que el nombrado hubiera integrado funcionalmente la organización criminal”, dijeron y lo absolvieron.

También absolvieron a Leonardo Rodríguez respecto a la venta de drogas porque si bien residía en una casa sindicada como posible “quiosco”, esos elementos no permitieron acreditar que hubiera comercializado sustancias ilícitas o integrado la banda. Por ausencia de acusación fiscal respecto a la tenencia ilegal de armas fue absuelto.

A su turno, el tribunal sostuvo que tampoco se pudo probar que Fiorella Rodríguez hubiera sido integrante de la organización ni hubiera vendido drogas y, en consonancia con lo pedido por el Ministerio Público, la absolvió.

El rol de Basso

La situación de Basso fue diferente porque los elementos probatorios la ubicaron como una pieza del andamiaje de la banda de Ramallo. La mujer apareció en varias causas de la Justicia provincial sindicada como una de las encargadas de vender drogas para “Yiyo”.

No fue menor que, en ese contexto, secuestraran en su casa dinero en efectivo, un “elemento relevante dentro de una actividad de comercialización”, según destacaron los jueces. También se hallaron recortes de nylon como objetos compatibles con tareas de acondicionamiento o fraccionamiento de las drogas, a lo que sumó que Basso reconoció su participación delictiva.

“Por ello, el reconocimiento efectuado por Basso no aparece huérfano de respaldo probatorio, ya que encuentra corroboración en la existencia de una organización dedicada al tráfico de estupefacientes con centro operativo en Rafaela y puntos de distribución en Morteros y Brinkmann; vendedores de Córdoba comenzaron a viajar hacia Rafaela para proveerse; Basso viajando desde Brinkmann hacia Rafaela para recibir cocaína...; la mención de Basso en actuaciones provinciales vinculadas a la venta de estupefacientes para la organización de Ramallo”, indicaron.