Justicia. Condenaron a tres años de prisión al líder de una banda que vendía licencias de conducir falsas por redes

El acusado encabezaba una organización que ofrecía "trámites rápidos" a través de WhatsApp y redes sociales en la Ciudad de Buenos Aires. Fue descubierto gracias a un operativo que incluyó un agente encubierto y el seguimiento por cámaras de seguridad.

08 de mayo de 2026 a las 04:53 p. m.
Condenaron a tres años de prisión al líder de una banda que vendía licencias de conducir falsas por redes
Condenaron a tres años de prisión al líder de una banda que vendía licencias de conducir falsas por redes

El Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°4 de la Ciudad de Buenos Aires homologó la condena a tres años de prisión en suspenso para el principal responsable de liderar una banda dedicada a la producción y comercialización de licencias de conducir apócrifas.

La sentencia fue el resultado de un juicio abreviado impulsado por la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas N°25, bajo la dirección de Juan Cruz Artico.

El origen de la investigación

La causa se inició a partir de un control vehicular de rutina realizado por la Policía de la Ciudad, donde los agentes detectaron un registro con irregularidades. Tras el secuestro del documento, una pericia técnica confirmó que se trataba de una credencial falsa.

A raíz de este hallazgo, la fiscalía inició una investigación que permitió desarticular una estructura delictiva que operó durante casi un año. Para recolectar pruebas fundamentales, el Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) utilizó la figura del "agente revelador": un investigador que fingió ser un cliente y solicitó un registro falso a través de WhatsApp.

Modus operandi y detención

La organización captaba clientes ofreciendo supuestas "tramitaciones rápidas" en plataformas digitales. Los interesados enviaban sus datos personales, realizaban el pago en efectivo o mediante billeteras virtuales y coordinaban la entrega del documento ilegal.

Uno de estos encuentros fue pactado en el barrio de Parque Patricios, específicamente en el cruce de Monasterio y Avenida Caseros. Allí, el vendedor fue registrado por las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano (CMU), lo que facilitó su identificación. El principal imputado no sólo captaba a los clientes, sino que coordinaba al resto de los integrantes de la banda.

Allanamiento y pruebas contundentes

Durante el avance de la causa, se realizó un allanamiento en una vivienda del barrio de Almagro. En el lugar, las fuerzas de seguridad secuestraron 53 licencias de conducir apócrifas ya impresas a nombre de distintas personas, además de dispositivos electrónicos y cuadernos con anotaciones clave para la logística de la banda.

El análisis de los teléfonos móviles reveló conversaciones incriminatorias que detallaban toda la operatoria.

La jueza homologó el acuerdo de juicio abreviado, condenando al acusado por los delitos de asociación ilícita y falsificación de documentación pública y privada. Como parte de la pena en suspenso, el condenado deberá cumplir con estrictas pautas de conducta durante los próximos tres años.