La historia de los "cuentos del tío" es tan extendida en el tiempo como variada. Los estafadores que utilizan un relato engañoso para apoderarse del dinero de sus víctimas se las ingenian para ir evolucionando con el tiempo para continuar obteniendo su propósito.
El caso de Rubén Darío Traico, un conocido miembro de una de las grandes dos familias que integran la comunidad gitana de Córdoba, no es tan pulido ni el ardid ha sido utilizado por primera vez, ya que él recurrió a una típica estafa telefónica, en una llamada directa cuyo método tiene años y hasta décadas en uso.
En mayo de 2021 fue atrapada en Rosario una hábil estafadora telefónica perteneciente a esta comunidad, "Estrella" Almada, de 30 años, cuando venía escapando como líder de una banda que había cometido decenas de "cuentos del tío" a través de llamados.
Traico fue condenado en la mañana de este lunes en la Cámara 10ª del Crimen de la ciudad de Córdoba por ser considerado autor responsable de una estafa a una mujer adulta mayor, de 68 años (ABR), al despojarla de billetes de moneda nacional que ella guardaba en su casa. También la condena a 4 años y 10 meses de prisión se impuso por su pertenencia a una asociación ilícita.

El hecho ocurrió en un barrio de la capital provincial y consistió en un engaño a través de un llamado telefónico durante el cual Traico le hizo creer a su interlocutora que estaba hablando con su hijo. Con esa confianza ganada, aprovechó para "advertirle" que el dinero que ella guardaba en su casa, unos 500 mil pesos, estaba por perder vigencia porque esos billetes estaban por salir de circulación.
Como es habitual en estos casos, el "hijo" (u otro "familiar" de confianza) le anticipó tras convencer a la mujer que enviaría a un amigo que es empleado de un banco para que recogiera los billetes.
La modalidad es habitual y quienes han sufrido el engaño después no pueden creer que no hayan advertido que quien les hablaba era un extraño. En el momento, dan crédito de todo lo que están escuchando y los estafadores, hábiles embaucadores, tratan de jugar al "acierto y error" y por la vía de las respuestas que dan en el blanco rumbean en ese sentido.
De este modo continúan elaborando su relato y van ganando en confianza. De un simple "Hola, mamá", con recibir un "¿Carlos?" o el nombre real del hijo, van afirmándose en la identidad de quien su víctima cree que es.
Según la acusación, luego de concertar la cita con el "empleado del banco X", Traico consiguió que la mujer -"ABR"- aceptara abrir las puertas. El "empleado del banco" no resultó ser otro que el propio acusado. "Mamá" le abrió las puertas de su casa al "empleado bancario" que había enviado "su hijo" y le entregó todo el dinero.
Por supuesto, cuando la mujer se comunicó con su hijo, ambos se enteraron que el trámite no era más que una estafa.
Juicio y condena
Meses después, la investigación judicial avanzó, llegó a juicio y el debate se realizó este lunes en la Cámara 10ª con tribunal de sala unipersonal a cargo del vocal Carlos Palacio Laje.
La acusación y el pedido de pena estuvo a cargo del fiscal de cámara Gustavo Arocena, quien consiguió que se le imponga a Rubén Darío Traico una condena de 4 años y 10 meses de prisión, por los delitos mencionados de "asociación ilícita" en concurso, real con este hecho de "estafa".

El fiscal Arocena comentó a La Voz que esta asociación ilícita fue constituida con el objetivo de estafar a personas mayores de edad.
Prevenir y denunciar
A pesar de descubrir el engaño, los expertos en investigación criminal recomiendan formular la denuncia de inmediato. Muchas veces, es mucho lo que puede hacerse, como el caso de la mujer y Traico y otras víctimas que hasta consiguen la restitución de lo sustraído, al menos en parte.
Los consejos clave para evitar caer en el engaño:
- Cortar la comunicación ante cualquier llamado de un familiar pidiendo dinero, valores o documentos por una urgencia extrema.
- Nunca enviar fotos de escrituras, títulos del automotor o DNI por aplicaciones de mensajería.
- No aceptar transferencias de desconocidos ni realizar "devoluciones" de dinero que ingresó a tu cuenta por error; en ese caso, reportarlo directamente al banco.
- Si el engaño ya se ha consumado, hay que asentar la denuncia en la comisaría, unidad judicial o fiscalía más cercana.

