Buenos Aires. Condenaron al exgimnasta olímpico Federico Molinari por grooming
Los hechos ocurrieron entre febrero de 2021 y 2022 y tuvieron a una sola víctima, que era alumna de una escuela que él dirigía.
El ex gimnasta olímpico Federico Molinari (42) fue condenado a un año y ocho meses de prisión en suspenso por acosar por internet a una adolescente, lo que se conoce como grooming.
Según fuentes de la investigación consultadas por Clarín, la jueza Correccional de San Isidro, Mariela Quintana, también dispuso que el depravado se someta a un tratamiento psicológico.
La causa contra Federico Molinari
La acusación fue hecha en su momento por la madre de una adolescente que asistía a una escuela de gimnasia que dirigía Molinari y la instrucción del expediente estuvo a cargo del fiscal de San Isidro Gonzalo Acosta.
Si bien la denuncia se realizó en marzo de 2023, la denunciante contó que el grooming a su hija habría comenzado en 2021 a través de las redes sociales, después de que viajara junto a su hija desde Mendoza a Buenos Aires con el objetivo de mejorar su rendimiento en el deporte.
La madre de la adolescente denunció que hubo mensajes en Instagram, primero suaves y luego ya con insinuaciones. Y que, incluso, una vez el exgimnasta saludó a todas las chicas con el puño y a su hija la habría tomado de la cintura y saludado con un beso en la mejilla.
Al conocerse la denuncia, tanto el exatleta como su esposa Paula Cancio fueron separados de sus cargos en la Federación Bonaerense de Gimnasia.
Molinari, finalista olímpico en anillas en los Juegos de Londres 2012, emitió un comunicado donde afirmó que "ningún tipo de abuso ni contacto físico con la menor, sino que hace referencia a aparentes mensajes inapropiados".
"De todas formas, niego enfáticamente haber remitido mensaje alguno con contenido o sentido sexual. Siempre tuve un cordial vínculo con la alumna y los contactos que he mantenido con ella han estado destinados a acompañarla y levantarle el ánimo en momentos difíciles que ha tenido. Lamentablemente, la realidad ha sido tergiversada", sostuvo tras la denuncia.
Según Molinari, el relato de la denunciante "está repleto de inexactitudes y confusiones y que difiere en gran parte de una denuncia administrativa que ella había efectuado anteriormente ante la Federación bonaerense de Gimnasia".
La causa llegó finalmente a juicio y en esta etapa la fiscal Gabriela Conde solicitó una condena de un años y medio, mientras que la abogada del particular damnificado, María Emilia García Márquez pidió dos años y medio, y la defensa del gimnasta requirió su absolución.
Durante el debate, Molinari reconoció el autor de los mensajes, pero señaló que la adolescente era conflictiva e intentó desviar el foco de la causa, indicaron fuentes judiciales.
Además de la pena en suspenso y el tratamiento psicológico, Molinari debe presentarse en el Patronato de liberados y fijar residencia.
"Si bien entendemos que la pena impuesta no resulta suficiente frente a la magnitud del daño ocasionado, estamos conformes con haber obtenido un fallo condenatorio que reconoce la existencia del delito y la responsabilidad penal de Molinari. Fueron años de espera y un proceso muy difícil para la víctima y su familia. Esta sentencia representa un acto de justicia, valida su palabra y envía un mensaje claro: el grooming tiene consecuencias y quienes lo cometen deben responder ante la Justicia", dijo la abogada García Márquez.
Para la representante de la víctima, lo ocurrido "dejó al descubierto la preocupante pasividad de los organismos de contralor de la gimnasia deportiva".
"Cuando tomaron conocimiento de los hechos, la respuesta no estuvo a la altura de la gravedad de la situación. Las instituciones que trabajan con niños, niñas y adolescentes tienen la obligación de actuar de manera inmediata frente a cualquier indicio de violencia o abuso, conforme a los protocolos de actuación vigentes para la prevención y el abordaje de estas situaciones", sostuvo.

