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Comenzó el juicio por la muerte de un policía en operativo antidrogas

Fue en abril de 2013. Hay un imputado de homicidio. El agente tenía 26 años y no portaba chaleco antibalas durante el procedimiento.

19 de marzo de 2015 a las 10:24 a. m.
Corresponsalía
Comenzó el juicio por la muerte de un policía en operativo antidrogas

Río Tercero. A dos años del crimen del policía abatido en un operativo por drogas en esta ciudad, comenzó el juicio oral con jurado popular en el que está sentado como acusado Jorge Alberto Arias (50), imputado de homicidio calificado y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.

También están imputados su hijo Joaquín Alberto Arias (25) y Érica Cintia Bringas (27), pero no por la muerte sino por tenencia de drogas con fines de comercialización.

Al comenzar la primera audiencia, Jorge Arias se abstuvo de declarar.

La víctima fue el policía Marcos Germán Girotto (26), quien participó del operativo antidroga de la madrugada del 19 de abril de 2013, cuando la Policía irrumpió en una muy modesta casa ubicada en la zona del balneario municipal de Río Tercero.

Según se indicó luego, en el operativo se incautaron 60 gramos de marihuana en poder de Arias y 408 gramos que trasladaban los jóvenes imputados, a pocos metros del domicilio allanado. Se secuestraron además elementos que se utilizaban presuntamente para fraccionar la droga.

OPERATIVO EN RÍO TERCERO (Archivo).
OPERATIVO EN RÍO TERCERO (Archivo).

El cabo Girotto hacía poco había recibido una medalla de reconocimiento a su participación en un operativo policial en Córdoba. Luego, volvió a su ciudad natal, Río Tercero, para seguir en la fuerza policial. Vivía con su mujer, Silvia y dos hijas del matrimonio, Katia y Alexia, que en ese momento tenían 2 y 4 años de edad respectivamente.

La acusación sostiene que Arias disparó cuando los policías irrumpieron en la vivienda. Gierotto murió casi en el acto.

Tras ese crimen, se abrió el debate respecto de por qué el policía no portaba chaleco antibalas, que además de ser obligatorio, tal vez le hubiese salvado la vida. En las primeras horas, luego de conocida la trágica noticia, desde la Departamental Tercero Arriba declararon que tenía chaleco reglamentario. Poco después se supo que era uno que lo identificaba como integrante de la División Drogas Peligrosas pero que no era antibalas..

La Policía nunca explicó las razones de esa omisión. Hasta hubo una marcha en que familiares y expolicías reclamaron por la entrega de chalecos a los efectivos y por mayor garantía respecto a los controles antidrogas.

En el transcurso del juicio se debatirán las circunstancias y pruebas del caso.