En una reciente entrevista televisiva, una joven identificada como María rompió el silencio sobre el presunto abuso sexual que sufrió por parte de jugadoras de la Primera División del Club Alemán de Mendoza. El hecho, ocurrido durante un ritual de "bautismo" para las debutantes del Plantel Superior, generó conmoción en la comunidad deportiva.
“No fue consentido”
María, quien tenía 16 años al momento del incidente, relató que asistió a la concentración creyendo que sólo le teñirían el pelo como parte de una tradición.
Sin embargo, se encontró rodeada por diez adultas a las que admiraba, en una situación que escaló hacia la violencia. Según su testimonio, ella y otras cuatro jóvenes fueron obligadas a desnudarse y fueron víctima de tocamientos por todo el cuerpo con diversas mezclas.
El relato de la víctima detalla actos de extrema degradación: “Me hicieron decir 'gol' y me metieron una salchicha en la boca a la fuerza y también en la bombacha”, precisó María. Además, denunció que, tras quitarle la venda de los ojos, descubrió que las agresoras estaban grabando la escena con sus celulares; ante su pedido de que se detuvieran, las jugadoras minimizaron el hecho alegando que "al ser sólo mujeres" no debía darle importancia.
La inacción institucional y el pacto de silencio
La madre de la joven denunció que, tras el episodio, las jugadoras intentaron imponer un “pacto de silencio” a las víctimas. A pesar de que la familia informó lo sucedido al entrenador y a las autoridades del club, señalando que se trataba de un delito, la institución no tomó medidas iniciales, lo que motivó la denuncia penal.
Las consecuencias para la joven fueron devastadoras. En 2023 se vio obligada a abandonar el club tras ser presionada para viajar en el mismo micro que sus presuntas abusadoras. "Por la presión y la angustia que sentía, dejé de jugar", lamentó María, quien asegura que el deporte donde se crió le dio la espalda ante un hecho que carece de los valores y la disciplina que el hockey pregona.
Avances en la Justicia
Aunque inicialmente la causa fue archivada por una fiscal, un juez de Garantías intervino para apartarla del caso y reasignar la investigación a otros fiscales, permitiendo que la denuncia siga su curso legal.
Por su parte, la defensa de las jugadoras acusadas sostiene que los hechos fueron simplemente “juegos” propios de la dinámica deportiva, versión que la víctima rechaza categóricamente.