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Clonaban tarjetas de crédito para comprar de todo

Cayó una banda que tenía un llamativo sistema dividido en distintos eslabones, según la investigación que llevó seis meses. Nueve personas fueron detenidas en diferentes puntos de la provincia.

08 de noviembre de 2017 a las 12:41 a. m.
Clonaban tarjetas de crédito para comprar de todo

Una banda con diferentes métodos pero con una misma idea de fondo: estafar.

De eso se trata la investigación que en las últimas horas llevó a nueve personas a la cárcel tras una serie de allanamientos en la ciudad de Córdoba, Villa Allende, Villa Carlos Paz y Las Varillas.

Una gran organización delictiva que tuvo a los detectives de Delitos Económicos por detrás durante más de seis meses, tiempo en el que se descubrió una compleja ingeniería volcada al ingreso ilegal de dinero.

De acuerdo a esta causa que fue dirigida por el fiscal Rubén Caro, los sospechosos habrían trabajado con dos métodos similares: por un lado, estafaban con cheques sin fondo, y por el otro, clonaban tarjetas de crédito.

Hasta ahora, el monto total de estas estafas se desconoce.

Sí se sabe que obtenían chequeras de empresas que estaban a punto de quebrar, que realizaban muchas compras con estos papeles en poco tiempo y así dejaban un tendal más que interesante.

“Obtenían chequeras de empresas que estaban por quebrar y con los cheques compraban vehículos y agroquímicos”, se indicó de manera oficial.

¿Qué adquirían? De todo. “Tenían un supermercado”, graficó un investigador para dar cuenta de la variedad de compras que habían realizado estafando a los vendedores.

Negocios “fantasma”

Pero no era el único ardid. También habían desarrollado una amplia gama de estafas con tarjetas de crédito.

Por un lado, realizaban compras virtuales con plásticos a nombre de otras personas ajenas a la organización y que ignoraban que alguien más estaba utilizando sus datos para realizar estas transacciones.

Además, montaban negocios “fantasma” que incorporaban posnet para pagos con tarjeta de crédito, simulaban compras con estos plásticos apócrifos y así lograban que los bancos les giraran dinero antes de ser descubiertos.

Y, sobre todo, clonaban tarjetas. En uno de los domicilios allanados se encontró todo un laboratorio clandestino para confeccionar tarjetas de crédito apócrifas a las que imprimían a partir de datos reales.

Se sospecha que a esta información tan sensible la obtenían de empleados “infieles” de negocios legales, que retenían datos concretos de clientes que habían realizado transacciones a crédito.

Así, imprimían plásticos idénticos, con los nombres, las numeraciones y hasta las bandas magnéticas.

Ahora, en los operativos se secuestraron cheques, computadoras, vehículos con pedido de secuestro, agroquímicos (100 bidones de glifosato), gran cantidad de tarjetas clonadas de bancos y entidades crediticias y una máquina embolsadora.

Según se sospecha, una parte de la banda recababa los datos. Otra se encargaba de las compras. Y un tercer eslabón se dedicaba a revender los objetos adquiridos.

De acuerdo a la causa, parte de lo comprado fue revendido al exterior en dólares.

Aunque aún no está del todo claro cuál será la imputación definitiva contra los acusados hoy en prisión, el fiscal Caro analiza endilgarles el delito de asociación ilícita, entre otras figuras del Código Penal.