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Investigación. Cayó el segundo sospechoso por el crimen del curandero en Villa Los Aromos: estaba en Entre Ríos

Es por el asesinato de Nicolás Enrique Ortiz. El viernes habían detenido a un joven.

02 de agosto de 2025 a las 08:04 p. m.
Cayó el segundo sospechoso por el crimen del curandero en Villa Los Aromos: estaba en Entre Ríos
Cayó un segundo acusado por el crimen del curandero en Villa Los Aromos: estaba en Entre Ríos. (La Voz)

Luego de la detención de un joven de 23 años, apuntado por su presunta participación en el asesinato del curandero Nicolás Enrique Ortiz (83) ocurrido en la localidad de Villa Los Aromos en el interior de Córdoba, este sábado cayó el segundo sospechoso del crimen.

Se trata de otro joven, de 26 años, quien se encontraba prófugo y fue hallado en Entre Ríos.

Ya son dos los detenidos por el crimen del curandero

Este segundo sospechoso fue capturado este sábado, luego de una intensa búsqueda. Es uno de los señalados por el homicidio en ocasión de robo ocurrido el pasado 30 de julio en la casa de la víctima.

Según la información oficial, la captura fue posible gracias a las tareas coordinadas entre la Policía de Córdoba y la de Entre Ríos.

Este segundo sospechoso fue localizado en una vivienda tras una ardua tarea investigativa, describió el portal AG Noticias.

Ya iniciaron los procesos para su traslado a la provincia, en el marco de la investigación encabezada por el fiscal Alejandro Peralta Ottonello.

El joven de 23 años detenido el viernes. (Policía)
El joven de 23 años detenido el viernes. (Policía) (El detenido. (Policía))

Vale mencionar que el día miércoles ya había sido detenido otro joven de 23 años en el barrio General Bustos de la localidad de Alta Gracia.

Fue detenido mientras esperaba un turno en una peluquería. Anteriormente, se habían desplegado una serie de allanamientos que le permitieron a las autoridades recoger el dato de que el sospechoso estaba en el salón.

El crimen que conmocionó a Los Aromos

Todo se descubrió el pasado miércoles al mediodía, cuando un cliente llegó al domicilio del vecino y, llamativamente, encontró su puerta abierta.

Vio todo desordenado. Rápido, avisó a otro vecino y se dio parte a la Policía. Al cabo de un rato, llegó el patrullero que hay en el pueblo con un par de uniformados.

A poco de ingresar, se toparon con el espanto mismo: el anciano yacía muerto y tirado sobre el suelo.

Los voceros resaltaron que presentaba golpes, había sagrado y tenía sus manos y pies atados con cables. En la cocina y otros ámbitos se apreciaban numerosas pisadas previas.

El ambiente con desorden tenía una típica situación de robo, por lo que es la principal hipótesis.