
Wenance: alta morosidad de créditos y conflicto con Promotora Fiduciaria, los escollos que afronta Muszak
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Redacción La Voz
El fiscal de Delitos Complejos Enrique Gavier concluyó la investigación penal preparatoria y solicitó la elevación a juicio para los máximos responsables de la firma Wenance SA, una fintech que se presentaba como líder en préstamos online, pero que, según la acusación, funcionó como una presunta pantalla para un supuesto sistema de defraudación.
A la cabeza de los imputados se encuentra Alejandro Muszak, CEO de la compañía, quien junto con otros tres directivos de la firma debe responder por el presunto delito de "estafas reiteradas". La magnitud del caso es elocuente: el expediente agrupa 90 hechos presuntamente delictivos perpetrados contra ahorristas de la provincia, de los cuales 40 son representados por el abogado querellante Carlos Nayi.
La resolución fiscal identifica con claridad a los cuatro protagonistas que ocuparán el banquillo de los acusados.
Todos ellos formaban parte del engranaje jerárquico que permitía la operatoria de Wenance SA –con oficinas en la lujosa torre de Capitalinas– y sus sociedades satélites.

Alejandro Muszak (55) está señalado por la requisitoria fiscal como el presunto cerebro y coautor de la totalidad de las maniobras, 90 hechos. En su calidad de presidente de Wenance, tenía el control absoluto de las decisiones y era quien diseñaba las estrategias de captación y el destino de los fondos.
En un segundo escalón se encolumnan los otros tres acusados. Paola Adriana Vallone (60) está acusada por presuntos 51 hechos de estafa. Se desempeñaba en roles directivos y de coordinación, y fue una pieza fundamental en la implementación del supuesto ardid defraudatorio frente a los inversores.

Pedro Luis Viggiano (51) llega imputado por presuntos 57 hechos de estafa. Como parte del directorio, participaba en la validación y la ejecución del esquema que permitía el desvío de los capitales captados, según la causa.
Algo menos comprometido está Rodolfo Cleto García (71), quien debe responder como presunto coautor de siete hechos de estafa. Su rol era clave en la estructura societaria y operativa que daba soporte a la financiera, según la causa.
El aspecto más revelador de la investigación del fiscal Gavier es la descripción del mecanismo utilizado para defraudar a los cordobeses.
Según la pieza acusatoria, el "ardid" no fue una falla de mercado o de cuestiones coyunturales que pudieran derivar en un incumplimiento de contrato, sino un plan deliberado para cometer una estafa.
Siempre según la acusación, la financiera operaba bajo el disfraz de una empresa sólida que otorgaba créditos a sectores no bancarizados. Para fondearse, captaba inversores bajo la figura de contratos de inversión o cesión de carteras de préstamos.
A los ahorristas se les prometía que su dinero estaba respaldado por "fideicomisos financieros" seguros, donde el activo subyacente eran los microcréditos que Wenance cobraba mes a mes a miles de deudores.

Sin embargo, la fiscalía detectó que el mecanismo de fraude se basaba en la ocultación de la situación de insolvencia de la empresa, de acuerdo con el expediente. Los acusados exhibían una solvencia ficticia y, lo más grave, realizaban "cesiones duplicadas", según la causa.
Esto significa que un mismo lote de préstamos (que servía como garantía) era vendido o cedido a varios inversores diferentes a la vez. Cuando el flujo de dinero se cortó, a mediados de 2023, los inversores descubrieron que su garantía no existía o que estaba compartida con decenas de otras personas.
Wenance continuó captando fondos de nuevos ahorristas incluso cuando los directivos sabían que la empresa ya no podía cumplir con los pagos de intereses ni devolver el capital. Esta conducta es la que tipifica la estafa: la creación de una falsa apariencia de negocio legítimo para obtener una disposición patrimonial perjudicial por parte de las víctimas, según la causa. Impacto local y rol de la querella
El abogado Nayi representa a casi la mitad de los damnificados de este expediente y ha sido muy crítico respecto del accionar de los acusados. Según la querella, las víctimas no son sólo grandes inversores, sino familias que depositaron indemnizaciones, ahorros de toda una vida o el producido de la venta de inmuebles, confiando en la supuesta tecnología de avanzada de la fintech.

La caída de Wenance en Córdoba dejó un tendal de afectados que, tras el cese de pagos en julio de 2023, vieron cómo las oficinas de la empresa en el complejo Capitalinas se cerraban sin brindar explicaciones.
El fiscal sostiene que los acusados utilizaron la estructura de Wenance y de la firma "Be Capital" para canalizar el dinero hacia un destino incierto, mientras mantenían el engaño activo.
Vale recordar que la elevación a juicio en Córdoba es sólo uno de los frentes penales que asedian a este grupo. Alejandro Muszak y sus socios también están siendo procesados en la Justicia federal por la jueza Sandra Arroyo Salgado, en San Isidro.

En ese ámbito, se investiga una presunta asociación ilícita y el supuesto lavado de activos bajo una modalidad similar, lo que refuerza la tesis de que Wenance operaba de manera coordinada a nivel nacional e internacional para ejecutar estas maniobras, según las sospechas judiciales.