Acusación. Caso Pablo Grillo: denuncian que la Policía Federal ocultó registros clave del ataque frente al Congreso

La familia del fotógrafo herido en 2025 asegura que en el expediente judicial falta la hora de comunicaciones oficiales en la que se produjo el disparo. "¿A quién están protegiendo?”, expresaron los allegados a la víctima en redes sociales.

17 de julio de 2026 a las 05:01 p. m.
Caso Pablo Grillo: denuncian que la Policía Federal ocultó registros clave del ataque frente al Congreso
Pablo Grillo

A casi un año y medio de la represión frente al Congreso Nacional que dejó al fotógrafo Pablo Grillo con graves secuelas, su familia denunció un presunto plan de encubrimiento estatal. Según la presentación, la Policía Federal Argentina (PFA) y Gendarmería Nacional omitieron información crítica en los registros oficiales incorporados a la causa judicial.

La acusación surge tras detectar irregularidades en los reportes entregados por las fuerzas de seguridad al expediente que tramita en el juzgado de María Servini. Los familiares sostienen que se trata de un intento deliberado por proteger a los responsables materiales y políticos del operativo realizado el 12 de marzo de 2025.

“Las comunicaciones existen, los registros están, pero nos los ocultan. ¿A quién están protegiendo?”, expresaron los allegados del reportero gráfico a través de un comunicado difundido en redes sociales. La denuncia apunta a la desaparición de una franja horaria específica en las transcripciones de radio de la jornada.

La hora desaparecida en los registros oficiales

La abogada querellante, Claudia Cesaroni, precisó que la documentación entregada por la Policía Federal supera las 600 páginas, pero presenta un vacío insólito. Falta exactamente la transcripción de las comunicaciones comprendidas entre las 17 y las 17:59 de aquel 12 de marzo.

Se trata del momento preciso en el que el cabo primero de Gendarmería, Héctor Jesús Guerrero, efectuó el disparo que hirió gravemente a Grillo. “Justo falta una hora. Es el momento en que Guerrero le disparó la granada que impactó en la cabeza de Pablo”, señaló la letrada.

“Sabemos que un error de esta magnitud no es casualidad. Las horas no se pierden solas”, sentenciaron los familiares en el escrito presentado ante la Justicia.

Peritajes balísticos y protocolos de seguridad

La investigación ya había logrado desmentir la versión oficial inicial gracias a pericias audiovisuales y al trabajo del colectivo Mapa de la Policía. Se determinó que el cabo Guerrero disparó una granada de gas lacrimógeno de forma prácticamente horizontal, violando protocolos internacionales.

Los informes técnicos establecieron que el proyectil viajó a una velocidad aproximada de 280 kilómetros por hora antes de impactar en el fotógrafo. Esto descartó la hipótesis oficial que intentaba atribuir las lesiones de Grillo a un rebote accidental del proyectil.

A raíz de este ataque, Pablo Grillo sufrió una fractura de cráneo, hematomas subdurales y la pérdida de masa encefálica. Permaneció tres meses en terapia intensiva y actualmente continúa en un proceso de rehabilitación con pronóstico reservado por secuelas neurológicas.