El femicidio de Agostina. Barrelier pasó a pabellón común, buscan saber si es imputable y el fiscal evalúa más imputaciones
El principal acusado fue trasladado del hospital a una celda aislada y bajo vigilancia las 24 horas. Arranca el peritaje psiquiátrico. Los querellantes señalan que los dos detenidos no pudieron actuar solos. La fiscalía analiza el cuadro probatorio. Expectativa por las indagatorias.
Claudio Gabriel Barrelier (33), acusado de haber asesinado a Agostina Vega (14) en su casa de barrio Cofico de Córdoba, fue trasladado este lunes desde el hospital de la cárcel de Bouwer a una celda aislada del mismo complejo penitenciario donde permanecerá bajo estrictas medidas de vigilancia. Allí también se encuentra Osvaldo Fassetta (43), el otro acusado.
El fiscal Raúl Garzón lo acusa de haber atacado sexualmente a la chica, tras engañarla, y haberla estrangulado. El crimen habría ocurrido entre la noche del sábado 23 de mayo y la madrugada del domingo 24 siguiente. Una cámara muestra a Agostina entrando a la casa. No salió viva nunca más.
Los restos de la chica serían hallados luego en una zona de descampados en el barrio Ampliación Ferreyra. La fiscalía entiende que Barrelier, al menos, trasladó los restos en un Ford Ka negro.
El fiscal dispuso que le hagan un peritaje interdisciplinario para determinar si padece algún trastorno mental y si es imputable de cara al futuro de la causa.
El inquilino de la casa de Cofico, Fassetta, por ahora fue acusado de encubrimiento agravado por el contexto de violencia de género. Se sospecha que el hombre habría intentado desviar la investigación para que su amigo Barrelier no fuera descubierto.
Sin embargo, el fiscal Garzón analiza si le agrava el delito o si incluso le modifica la carátula.

En paralelo, el funcionario judicial investiga todo el cuadro probatorio, los elementos recolectados y analiza si firma o no nuevas imputaciones. Las querellas lo vienen reclamando.
“Es abundante la prueba contra ambos. Pero la investigación aún se encuentra en pleno desarrollo: no se pueden descartar nuevos procedimientos”, señalan fuentes con acceso a la causa.
No se conoce por el momento la postura defensiva de Barrelier, a quien le renunció el abogado particular y le fue designado un defensor público.
En tanto, el letrado que representa a Fassetta, Eduardo Medina Allende, negó las responsabilidades de su defendido y cargó contra la fiscalía. “Lo detuvieron porque tenían que demostrar que hacían algo”, aseveró.
Las partes querellantes -la abogada Fernanda Alaniz en representación del expolicía Gabriel Vega, padre de Agostina, y el letrado Carlos Nayi, en representación de los abuelos- coinciden en un igual pedido: la causa requiere más detenidos.
Los investigadores policiales entienden que caben nuevas imputaciones.

Pericias claves contra Barrelier
Un aspecto procesal central que se avecina en la causa son los peritajes psiquiátricos e interdisciplinarios a los que se deberá someter el imputado Barrelier.
La fiscalía ya libró este lunes el oficio para que se avance con esta medida.
“Es inminente la realización de los peritajes”, confirmaron fuentes con acceso a la causa.
Se trata de un examen esencial que permitirá establecer si el principal sospechoso es capaz de comprender la criminalidad de sus actos en el marco de la grave acusación que se le endilga. Se trata de un estudio que suele realizarse en todos los casos de alta gravedad. Si es imputable, seguirá la causa abierta; si no lo es, deberá ir a un neuro.
Una vez que Barrelier sortee este procedimiento, Garzón podrá citarlo a indagatoria porque ya contará con todos los elementos para hacerlo.
Hay que recordar que será la tercera vez que el acusado acuda al despacho del fiscal, dado que ya lo había hecho cuando lo acusaron por el presunto delito de privación ilegítima de la libertad.

Luego la carátula de la causa cambió y se convirtió en una investigación por femicidio.
Barrelier podrá ejercer su defensa. Si bien no se conoce su postura, se espera que niegue su participación en los hechos.
Lo mismo ocurrirá oportunamente con Fassetta, quien se espera que sea indagado en los próximos días.
Fuentes con acceso al caso dijeron que primero sería el turno del principal acusado y luego el de su inquilino.
Las indagatorias podrían convocarse a comienzos de la próxima semana, según estiman en Tribunales 2.
Mientras tanto, Barrelier abandonó el hospital modular de Bouwer donde había sido confinado y en varias oportunidades sujetado. Había terminado allí luego de alusiones sobre ideas vinculadas con autoatentados a su propia vida.
El cuerpo médico entendió que ya estaba en condiciones de cumplir con detención bajo términos normales.
“Se encuentra en una celda aislada, monitoreada las 24 horas por una cámara”, dijeron fuentes con acceso a la causa.

Pruebas contra Barrelier y su entorno
Mientras en la fiscalía se espera que avancen los peritajes que restan sobre el acusado hay otra faceta de la causa que avanza: la investigación del entorno de Barrelier.
De hecho, Fassetta cayó preso luego de que el fiscal comenzó a profundizar esta línea investigativa. Lo que buscan determinar los detectives es si hubo otras manos interviniendo en el crimen de Agostina y en los actos posteriores.
Una de las principales apuntadas —aunque no sería la única— es la dueña del Ford Ka negro con el que presuntamente Barrelier cruzó la ciudad de Córdoba, hasta Ampliación Ferreyra, para descartar los restos de la adolescente.

La querella viene reclamando su imputación. Hay pesquisas que plantean que la mujer podría correr la misma suerte que el inquilino imputado, porque también habría tenido un rol protagónico en aquellas horas de zozobra donde comenzó la búsqueda de la adolescente.
La mujer ya le dijo a la prensa que es inocente.
Volviendo sobre los pasos de Fassetta, los investigadores dicen que el hombre, aprovechando que conocía a Melisa (la madre de Agostina) la acompañó el domingo a la madrugada a hacer la denuncia. “Entró con ella a la unidad judicial. Luego se quedó junto a la familia. Estaba en ese entorno cuando se supo que habían aparecido los restos”, dicen los investigadores.
Lo concreto es que, por el momento, la fiscalía no dictaminó nuevas imputaciones. “Lleva tiempo abrir los celulares, procesar las conversaciones, repasar las imágenes y repasar los testimonios. Se trabaja sin descanso para develar todas las responsabilidades”, dijeron en la fiscalía.





