Conmoción. Asesinaron a un ingeniero argentino en Madrid: recibió 13 puñaladas en venganza de una supuesta infidelidad
La Policía Nacional de España dio por cerrado el caso de Facundo Rico tras confirmar la autoría del agresor y su posterior fallecimiento en la provincia de Ávila.
La Policía Nacional de España concluyó la investigación por el asesinato de Facundo Rico (37), un ingeniero argentino que recibió 13 puñaladas en su departamento del barrio de Las Tablas, al norte de Madrid. El principal sospechoso del crimen, identificado como Alberto Juan (65), se quitó la vida un día después del ataque, lo que provocó la extinción de la acción penal.
El hecho, caratulado inicialmente como el “crimen del gas pimienta”, ocurrió el martes 14 de julio alrededor de las 9.50 de la mañana. Según los informes oficiales, el agresor roció a Rico con un aerosol de defensa personal para inmovilizarlo apenas este le permitió el ingreso a la vivienda.
De acuerdo con lo informado por Clarín, según el informe preliminar de la autopsia la víctima recibió 11 heridas de arma blanca en el pecho y dos en la espalda. Los investigadores señalaron que la profundidad de las lesiones indicaba una "extrema violencia y ensañamiento" por parte del atacante.
El ambiente del inmueble quedó tan saturado por el gas que los bomberos y servicios de emergencia debieron ventilar el lugar antes de iniciar las pericias. A pesar de realizar maniobras de reanimación durante 45 minutos, los médicos confirmaron el fallecimiento del ingeniero en el lugar.
El móvil del crimen y la identificación
La investigación del Grupo V de Homicidios descartó rápidamente el robo, ya que la puerta no presentaba signos de haber sido forzada y no faltaban objetos de valor. La principal hipótesis apunta a una "motivación sentimental" basada en una supuesta relación entre la esposa del agresor y la víctima.
Si bien el vínculo no fue confirmado oficialmente, los peritos comprobaron que Rico y la mujer coincidían habitualmente en un gimnasio cercano. Rico, especialista en energías renovables con doble nacionalidad, era descripto por su entorno como una persona reservada y sin antecedentes policiales.
La identificación del sospechoso se facilitó por el testimonio del portero del edificio y las cámaras de seguridad que registraron a un hombre de contextura robusta huyendo en un auto rojo.
Fuga y cierre de la causa
Tras el ataque, Alberto Juan se trasladó al municipio de La Adrada, en Ávila, donde poseía una segunda residencia. Sin embargo, el miércoles 15 de julio, el hombre se dirigió al paraje natural Charco de la Olla y se quitó la vida saltando por una garganta.
La Policía Nacional informó que la esposa del agresor, quien aparentemente tenía intenciones de separarse antes del suceso, recibió la noticia en estado de shock. Las autoridades utilizaron pruebas biológicas y el seguimiento del vehículo por cámaras de tráfico para ratificar la autoría del hecho.
Al confirmarse el fallecimiento del único acusado, la justicia española procedió al archivo de las actuaciones judiciales. El caso queda esclarecido para las fuerzas de seguridad, poniendo fin a la responsabilidad criminal del atacante.

