Aparecieron los acusados por el crimen del mecánico
El hombre y sus dos hijos, todos imputados por el asesinato, se entregaron a la Justicia.
Habían amagado varias veces. Desde el martes a la tarde, en la fiscalía de Distrito 3 Turno 1, de la ciudad de Córdoba, se aguardaba que se presentaran de manera espontánea los sospechosos de haber agredido de manera mortal al mecánico Mariano Mugas (65). Pero las promesas no se hacían realidad y todo quedaba en sólo un rumor. Hasta que ayer al mediodía, cercado por los investigadores, los tres imputados decidieron dejar de figurar como prófugos y aparecieron en el edificio de Tribunales II. Quedaron detenidos y fueron trasladados a la cárcel de Bouwer, acusados del delito de "homicidio simple". Se trata del taxista Juan Carlos Gómez (55), y sus hijos Lucas (26) y Franco (20). Acompañados de su abogado, se sometieron a la revisación médica de rigor y luego fueron conducidos al establecimiento carcelario.Desde la fiscalía, a cargo de Miguel Oyhanarte, se indicó que ayer se continuaron recibiendo los testimonios de las personas que presenciaron la discusión que terminó con un violento golpe en el cráneo de la víctima, el lunes último a la siesta. De este modo, se están reconstruyendo los hechos y se determinan las responsabilidades del crimen. La causa eficiente de la muerte fue un impacto propinado con una barreta en la cabeza de Mugas.Imputados de "homicidio simple", luego de que el mecánico falleciera ayer a la tarde en el Hospital de Clínicas, los acusado prestarán declaración indagatoria en los primeros días de la semana próxima, la última antes de la feria judicial de invierno.Según la reconstrucción judicial y policial, el lunes a las 15, Gómez y Mugas intercambiaron palabras en la vereda de Mosconi 850, en el límite de los barrios Mariano Fragueiro e Hipólito Yrigoyen. Eran vecinos de casas colindantes y las discusiones entre ambos se habían tornado periódicas.A los minutos, Gómez regresó con sus dos hijos y la emprendieron a golpes contra el mecánico, que fue rescatado por sus dos yernos y un vecino. El hombre se descompensó horas después y al llegar al hospital se descubrió que tenía un coágulo encima del ojo derecho. Entró en coma y su estado de salud fue empeorando con el paso de las horas.
Custodia policial
Tras el brutal ataque que sufrió Mugas, un grupo de 50 vecinos de esa zona atacó con pedradas el domicilio de la familia de los supuestos agresores. Desde el martes a la noche, la casa tiene custodia policial.

