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Agoniza el mecánico atacado por vecinos

Tiene muerte cerebral. Un hombre y su hijo de 25 años están prófugos por el caso. La Policía custodia la casa de los agresores, ya que el martes la vivienda fue atacada por un grupo de personas. Otros vecinos cuentan la mala relación que mantenían desde hace años.

26 de junio de 2014 a las 12:01 a. m.
Agoniza el mecánico atacado por vecinos
Herido. Víctor Hugo Sosa, un vecino que intentó ayudar al mecánico y también resultó herido, en el lugar de la trágica pelea (La Voz / Antonio Carrizo).

"Estamos esperando, nomás, no hay nada que hacer". Hugo Leiva es uno de los yernos de Mario Muga, el mecánico de 65 años que anoche agonizaba en el Hospital de Clínicas, de la ciudad de Córdoba. El lunes a la siesta, el hombre recibió un golpe en la cabeza, al parecer, con una barreta, en un ataque que sufrió a manos de una familia vecina en el límite de los barrios Mariano Fragueiro e Hipólito Yrigoyen. A las horas, se descompensó y fue internado, y recién entonces se descubrió que tenía un coágulo en la cabeza. Entre el martes y ayer, su cuadro clínico se fue agravando cada vez más y la familia ya tiene la certeza de que no habrá milagro. "Tiene muerte cerebral", apuntó su yerno.El ataque a golpes que sufrió el lunes a las 15, en la vereda de su domicilio de calle Mosconi al 850, fue el desencadenante de una larga relación tumultuosa con sus vecinos de la casa del lado. Según contó ayer Leiva, versión que fue corroborada con fuentes policiales y judiciales, esta vez la violencia comenzó el domingo a la tarde, cuando una vecina fue hacia la casa de los Gómez (la familia vecina de Muga) para pedirles que morigeraran el volumen de la música, ya que una mujer de la cuadra acababa de fallecer.

[video: http://www.youtube.com/watch?v=5UsEnRw7dOY&feature=share&list=UUluV_ArZV6NOdQIWiXTJx3g]Esto generó que minutos después Juan Carlos Gómez (55, taxista) increpara a su vecino Muga, creyendo que era él quien había dado la orden de bajar la música. Al otro día, a la siesta, el mecánico estaba trabajando en un viejo Ford Sierra, cuando Gómez otra vez apareció por la vereda e increpó a los nietos de Muga y a otros adolescentes de 13 a 15 años que estaban allí. Ante esto, Muga se incorporó y le preguntó qué le sucedía, a lo que Gómez habría respondido con amenazas: "¿Querés que te haga cagar de nuevo? ¿A vos te gusta cobrar?".Sucede que el año pasado, según recordó Leiva, Gómez ya había golpeado a Muga por otra discusión. "A él (por Gómez) le molestaba que mi suegro dejara los autos que arreglaba en la calle, estacionados. Y siempre hacía problemas. Decía que frente a su vereda no podía estacionar nadie", agregó Leiva.Lo concreto es que, a los pocos minutos, se produjo la batahola. Gómez regresó con un hijo de 20 años, Franco, quien le pegó una trompada en el rostro a Muga. Ante esto, los dos Gómez, más otro hijo, Lucas (25), la emprendieron a golpes contra el hombre, que estaba indefenso. En medio de la golpiza, alguno de ellos tomó una gruesa barreta que el mecánico utilizaba en su trabajo y le pegó en la cabeza. Y, con un cuchillo, rompieron las gomas de los autos que arreglaba el mecánico.Víctor Hugo Sosa, un panadero vecino, intentó salir en defensa de Muga y también recibió un golpe en la cabeza. Se salvó de una herida más grave porque logró defenderse con un brazo.Al final, los dos yernos de Muga lograron disuadir a los agresores y llevaron al hombre al interior de la casa."Mi suegro vive acá desde hace 20 años, a él lo quiere todo el mundo, nunca tuvo problemas con nadie, sólo con esta gente, que hace tres años que vinieron al barrio y no los quiere nadie porque están todo el día haciendo lío", dijo Leiva. Con el paso de los minutos, Muga comenzó a sentirse cada vez peor. Vomitaba sangre y tenía dificultades para hablar. Ante esto, su familia lo llevó, a las 20, a la Unidad Judicial 16, de donde lo derivaron a un médico forense. Al final, fue internado en el Clínicas, donde a través de una tomografía computada se detectó que tenía un coágulo sobre el ojo derecho. Entró en coma y sus pulsaciones empezaron a decrecer de manera notoria. Hasta que los médicos dieron el parte: muerte cerebral. Ante esto, el martes a la noche un grupo de 50 vecinos atacó con piedras la casa de Gómez y rompió varios vidrios. Adentro, estaba su mujer y una niña de 13 años, que no sufrieron heridas. Debió intervenir la Guardia de Infantería, y una custodia policial quedó fija en el lugar durante la jornada de ayer.El fiscal de Distrito 3, Turno 1, Miguel Oyhanarte, libró órdenes de capturas contra Gómez y su hijo más grande, Lucas, imputados por "tentativa de homicidio". Siguen prófugos.