Condenado a 10 años. Por qué el actor que apuñaló 37 veces a su exnovia en Buenos Aires recibió la pena mínima
Sergio Raúl Sarria, el hombre que intentó asesinar a su expareja de 37 puñaladas en una pizzería del barrio porteño Núñez, fue condenado a 10 años de prisión, la pena mínima prevista para el delito de homicidio agravado por el vínculo en grado de tentativa.
La decisión del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 7 de Buenos Aires se apoyó, entre otros argumentos, en el arrepentimiento expresado por el acusado durante el juicio, publicó TN.
Ataque tremendo en Buenos Aires
El terrible ataque ocurrió el 18 de noviembre de 2024. Aquella noche, Adriana Débora Barrionuevo trabajaba en la pizzería cuando Sarria ingresó al local.
Según se pudo probar en la investigación, el agresor usó gas pimienta para neutralizar a la mujer y a uno de sus compañeros antes de atacarla con una cuchilla de cocina.
https://tn.com.ar/policiales/2026/06/25/el-actor-que-apunalo-37-veces-a-su-expareja-en-una-pizzeria-de-nunez-recibio-la-pena-minima-el-insolito-motivo/
Las cámaras de seguridad del comercio captaron toda la secuencia, que fue calificada como “escalofriante” y decisiva para la causa por el juez Gustavo Javier Alterini.
Sin embargo, Adriana logró arrebatarle el arma y escapar. Afuera, vecinos y trabajadores acudieron en su ayuda e intentaron frenar al atacante con barras de hierro y otros objetos hasta la llegada de la Policía.
Sarria intentó suicidarse y gritó que su hija ya no lo quería.
Por qué le dieron la pena mínima
Durante el juicio, el acusado reconoció los hechos y pidió disculpas. Según los jueces Gustavo Javier Alterini, Gabriel Eduardo Vega y Alejandro Noceti Achával, esas manifestaciones de arrepentimiento fueron sinceras y debían ser consideradas al momento de fijar la pena.
Destacaron que Sarria se mostró afectado por lo sucedido, pidió perdón tanto a la víctima como a su hija y expresó su deseo de recomponer el vínculo familiar.
También valoró que no tuviera antecedentes penales, que colaborara con la Justicia, que contara con trabajo estable y que dispusiera de contención familiar.
“Pondero que se trata de un hombre instruido, que cuenta con la contención de su núcleo familiar primario y con hábitos laborales y que el suceso no pasó desapercibido para él”, señalaron en el fallo.
Por esos motivos, los magistrados rechazaron el pedido de la fiscalía, que había solicitado una condena de 12 años de prisión, y optaron por aplicar la escala mínima prevista para este tipo de delitos.
Las secuelas para la víctima
Por su parte, la víctima enfrenta aún las secuelas físicas y psicológicas que le dejó el ataque. Los informes médicos incorporados a la causa describieron heridas de hasta cinco centímetros que requirieron complejas suturas y tratamientos de recuperación.
La condena de 10 años de prisión deberá ser cumplida de manera efectiva en un establecimiento penitenciario.

