La Voz En Vivo. "El abuso en las infancias es un balazo al alma": el crudo relato del abogado de Jennifer Raimondo
El abogado Carlos Pajman analizó en La Voz En Vivo los alcances de la sentencia que reconoció la legítima defensa con perspectiva de género en el caso donde una mujer mató a su padre tras años de ser abusada.
La Justicia de Córdoba dictó un fallo sin precedentes al absolver a Jennifer Raimondo, quien llegó a juicio acusada de haber matado a su padre, Atilio Raimondo, en enero de 2025. El tribunal consideró que la mujer actuó para defender su vida tras sufrir abusos físicos y sexuales durante más de 20 años.
En una entrevista con La Voz En Vivo, el abogado defensor Carlos Pajman brindó detalles sobre la complejidad del caso y el impacto que esta decisión tendrá en la jurisprudencia nacional. La resolución destaca la aplicación de la perspectiva de género para comprender la reacción de la víctima ante una violencia continua.
Un ciclo de violencia desde la infancia
Según relató Pajman, los padecimientos de Jennifer comenzaron cuando tenía apenas 7 u 8 años. En aquel entonces, el entorno familiar era de extrema violencia, lo que provocó que su madre y hermanos huyeran, dejándola sola bajo el control de su padre.
Al cumplir los 11 años, coincidiendo con su desarrollo físico, el padre comenzó a suministrarle anticonceptivos y a abusar de ella de manera "reiterada, regular y sistemática". Esta situación de sometimiento se prolongó hasta que la mujer cumplió los 30 años de edad.
"Era una niña que había aprendido a ser indefensa", explicó el letrado, haciendo referencia al concepto psicológico de "indefensión aprendida" que marcó la vida de la imputada durante décadas.
El hecho y la confesión inmediata
El desenlace ocurrió el 2 de enero de 2025, cuando Jennifer decidió defenderse por primera vez. Tras asestarle siete puñaladas iniciales, el hombre intentó alcanzar una zona de la habitación donde guardaba armas de fuego, lo que motivó dos ataques adicionales.
Pajman subrayó que no hubo un plan de escape ni premeditación: "Se sentó ahí al lado de él, llamó a sus hermanos y les dijo: 'Acabo de apuñalar al papi'". Acto seguido, la mujer esperó la llegada de la policía para entregarse y confesar.
Desde el primer momento, la acusada detalló ante el fiscal de feria, Carballo, no solo lo que había hecho, sino también los motivos profundos que la llevaron a esa situación extrema.
Legítima defensa con perspectiva de género
Uno de los aspectos más innovadores del fallo es cómo la justicia interpretó la "inminencia" del ataque. En contextos de violencia de género, el peligro no se considera un acto aislado, sino una continuidad permanente en el tiempo.
"La legítima defensa en perspectiva de género no es un acto, sino un continuum, una sistematicidad en el ataque", señaló el abogado en la entrevista. Esto implica que la víctima vive bajo una amenaza potencial constante que puede materializarse en cualquier momento.
El defensor destacó que, tras buscar antecedentes nacionales e internacionales, no se encontraron casos similares de hijas defendiéndose de padres abusadores con este encuadre legal.
Fallas institucionales y reconstrucción de vida
El caso también puso de manifiesto fallas previas del sistema judicial. Cuando Jennifer era adolescente, hubo una denuncia y una Cámara Gesell que terminó archivada debido a las amenazas de muerte que el padre le realizó a la niña para que callara.
"El padre le lanza una amenaza diciendo: 'No vas a decir nada, mira que te dejo sola, va a ser culpa tuya si quedo preso'", recordó Pajman sobre aquel episodio fallido de protección estatal.
En la actualidad, Jennifer Raimondo se encuentra trabajando en una panadería y cuenta con el apoyo de una red solidaria que la acompañó durante los 20 días que duró el juicio. Los fundamentos completos de la sentencia se conocerán el próximo 25 de junio.

