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9 años de cárcel a un joven que mató a un boxeador en una pelea callejera

La víctima recibió una puñalada, además de golpes. “Me peleaba de chico”, dijo el asesino. Ocurrió en James Craik.

16 de agosto de 2017 a las 12:31 a. m.
9 años de cárcel a un joven que mató a un boxeador en una pelea callejera
Justicia. Ese fue el reclamo de los familiares del muchacho asesinado, durante el transcurso del juicio oral. (villamariavivo.com)

“No fue emoción violenta”. Así se expresó ayer el fiscal Francisco Márquez, de Villa María, al pedir una condena de prisión efectiva para un joven acusado de matar de una puñalada en el tórax a otro muchacho en el marco de una pelea callejera ocurrida en 2015 en la ciudad de James Craik.

Finalmente, la Cámara del Crimen de esa ciudad le dio la razón y condenó a Leonardo Isleño (20) a la pena de nueve años de prisión efectiva por el delito de homicidio simple. La escala penal para ese delito va de los ocho a los 25 años.

La víctima del crimen fue Gustavo Rendil (18), quien era luchador de kick boxing.

Todo sucedió en la tarde del 11 de enero del 2015 en una esquina de James Craik (departamento Tercero Arriba), cuando Rendil e Isleño se encontraron y comenzaron a discutir por motivos no determinados.

Ambos eran compañeros de gimnasio en el pueblo.

Según la causa, hubo insultos y varios golpes cruzados.

Isleño diría luego en el juicio que su rival lo provocó tras pegarle una certera patada y que él simplemente se defendió.

Lo concreto es que, según la causa, Isleño se fue hasta su casa y volvió con un cuchillo de cocina y se lo incrustó en el tórax a Rendil.

La víctima moriría días después en una clínica privada de la ciudad de Villa María.

“Yo no quise (matarlo), le tiré y justo se movió”, dijo el acusado durante el juicio.

El imputado añadió que Rendil lo agredía desde que eran niños y que nunca lo había denunciado.

Cruce de pedidos

Tras analizar toda la prueba obrante en la causa y los testimonios, el fiscal Márquez solicitó que Isleño sea condenado por el delito de homicidio simple, aunque pidió casi el mínimo de la pena al considerar la edad del acusado y el hecho de que no tenía antecedentes.

La abogada María Cristina Valles, quien representó como parte querellante a los padres de Rendil, reclamó ante el tribunal la pena de 18 años de prisión. “Es un hecho gravísimo y muy doloroso; lo considero un asesinato”, indicó a los medios tras los alegatos.

Por su parte, la defensa de Isleño pidió la absolución al entender que había sido un caso de “legítima defensa”.

Finalmente, el juez Félix Martínez dispuso una condena de nueve años. En la sala estuvieron presentes los familiares de la víctima, quienes reclamaron justicia.