Caso Maturano. A 13 años, comienza el juicio por la muerte de un remisero por puente que cayó en Jesús María
Las audiencias se realizarán en la Cámara 2º del Crimen de la ciudad de Córdoba, desde este lunes 9 de marzo. Juzgarán por “homicidio culposo” a quien era presidente de Vialidad Provincial en 2013, cuando una crecida del rio volteó un puente.
Nadie podrá olvidar en Jesús María aquella fatal madrugada del 1° de noviembre de 2013, cuando un intenso temporal azotó la región y una crecida histórica del río que atraviesa esta ciudad terminó provocando el colapso de la estructura del Puente Centenario, ubicado en la zona urbana.
Ese paso vehicular, como su nombre lo indica, tenía más de cien años y estaba en malas condiciones.
El remisero Arturo Maturano, que había salido a trabajar, intentó cruzar el puente sin advertir lo sucedido y terminó cayendo al embravecido río, muriendo casi en el acto.
Sus restos fueron encontrados 36 horas después, a más de cuatro kilómetros del lugar donde perdió la vida. La autopsia determinó que falleció por “asfixia por sumersión”.
El caso causó conmoción en la comunidad local.

Luego de un proceso judicial extenso y complejo, el único imputado por el episodio resultó Raúl Edgar Bertola, quien en ese momento era presidente de Vialidad Provincial.
El abogado Carlos Nayi, que representa como querellante a la familia de Maturano, aseguró que el exfuncionario provincial recibió tres años antes, el 8 de marzo de 2010, una nota de la Municipalidad de Jesús María donde se advertía sobre el estado “crítico” de la estructura del puente. Ese es el principal argumento que sostuvo su imputación judicial.
Esa misiva oficial, que ingresó a Vialidad a las 14.30, una hora después estaba “archivada”, por lo que no se tomó ninguna medida al respecto y todo quedó cajoneado, hasta que el primer día de noviembre de 2013 terminó teniendo un fatal valor para el expediente iniciado por la muerte del remisero que cayó con su automóvil al vacío. Al puente se lo había llevado minutos antes la corriente.
Antecedentes de la tragedia
Un informe técnico del Departamento 1 de Estudios y Proyectos de la Dirección Provincial de Vialidad, fechado el 8 de marzo de 2010 y firmado por los ingenieros civiles Marcelo Martínez y Susana Beatriz Faustinelli, daba cuenta de la gravedad del asunto por el estado deficiente del viejo puente sobre el río Guanusacate.

Ambos profesionales concluyeron que era necesario que se restituyera la sección de mampostería de ladrillo de la fundación con mortero cementicio. Además, detallaron que la restitución debía hacerse en forma inmediata y recomendaron que el mismo se mantuviera cerrado al tránsito vehicular y peatonal.
Sin embargo, el escrito fue archivado. La conducción de Vialidad Provincial no siguió ninguna de las recomendaciones.
En 2015, dos años después de la tragedia, el entonces gobernador José Manuel De la Sota, le impuso el nombre de Arturo Maturano al nuevo puente que la Provincia habia construido en el lugar.
En debate
El abogado querellante sostuvo que la tragedia pudo ser evitada si tan sólo se hubiesen tomado en cuenta las advertencias técnicas. Aseveró que las autoridades de Vialidad Provincial sabían que el puente “constituía un peligro para la seguridad pública y miraron para otro lado”.
Desde la defensa, sostienen que no puede culparse a funcionarios de la empresa provincial por el resultado de la inusual crecida del río.

Cuando la causa fue elevada a juicio, los abogados del imputado solicitaron la absolución del exfuncionario y plantearon que el caso fatal es sólo atribuible a la imprudencia del propio Maturano. Ese planteo fue desestimado por la Cámara de Acusación que confirmó la continuidad de la causa hasta su instancia de juicio. .
El caso entra ahora en esa instancia de juicio oral, a 13 años de ocurrido.

