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12 años de cárcel por intentar matar a su enemigo

Un joven de 30 años fue condenado por la Cámara 6ª del Crimen. El violento episodio fue el corolario de una larga cadena de enfrentamientos.

22 de mayo de 2014 a las 12:01 a. m.
12 años de cárcel por intentar matar a su enemigo

Doce años de cárcel deberá purgar un joven que hoy tiene 30 años, y que fue condenado por la Cámara 6ª del Crimen, acusado de “homicidio calificado en grado de tentativa”. En tanto, su supuesto cómplice fue absuelto por el beneficio de la duda.

De esta manera, el juez unipersonal Alberto Crucella puso punto final a los debates judiciales en torno a un caso de violencia urbano ocurrido hace dos años en el barrio Ciudad de Mi Esperanza, causa que dejó al descubierto una vez más cómo las agresiones son moneda cotidiana en muchos lugares de la Capital provincial. Al dictar el fallo, el juez coincidió con la apreciación de la fiscal María Inés Ferreyra, quien había solicitado 11 años de cárcel, y no tuvo en cuenta los argumentos de la defensa que había abogado para que la carátula legal se modificara a una más benigna.

Según la acusación, el 20 de abril de 2012, el ahora condenado, Carlos Daniel “Bebí” Silva iba en moto junto con un amigo, Gustavo Torio Yost (26, ahora absuelto), y se bajó en una esquina de ese barrio-ciudad. Allí, el primero se bajó y con un arma de fuego amenazó a los hermanos Emanuel Elías “Piojo” Zamora (18) y Ezequiel Alejandro “Tatú” Zamora (20), ya que este último estaba saliendo con una chica que había sido novia de él. En realidad, en las últimas semanas se habían producido diferentes enfrentamientos entre los dos grupos, todos en el mismo barrio, un lugar acostumbrado a ser escenario de toda clase de peleas.

Lo concreto es que aquella noche, al ver que “Bebí” estaba armado, “Piojo” Zamora alcanzó a escapar corriendo, por lo que el atacante encaró al hermano, “Tatú”, al que golpeó y luego le apoyó el caño del arma en la cabeza. “Te voy a matar”, le dijo antes de dispararle.

El proyectil le ingresó por la cabeza y “Tatú” cayó casi desvanecido. Un grupo de vecinos lo cargó en un auto y lo llevó al dispensario de la zona, pero lo derivaron al Hospital de Urgencias, donde los médicos lograron salvarle la vida (aunque quedó con secuelas graves).

En la última audiencia, “Bebí” hizo uso de la última palabra y pidió disculpas a la familia del muchacho baleado. Posteriormente, se conoció la sentencia.