Mantenimiento. Por las vacaciones de invierno, aumentan hasta un 35% las consultas por fallas de baterías
La evolución tecnológica de los autosmodernos incrementó la exigencia sobre las baterías y hace que una revisiónpreventiva sea clave antes de salir a la ruta.
Con el receso invernal en marcha en distintos puntos del país, miles de personas aprovechan para viajar por las rutas argentinas. Mientras algunas provincias ya finalizaron las vacaciones de invierno, en la Ciudad de Buenos Aires y otras jurisdicciones comenzaron esta semana, lo que vuelve a incrementar el movimiento vehicular y pone el foco en el estado de los automóviles.
En ese contexto, especialistas del sector automotor advierten que las bajas temperaturas provocan un aumento en las consultas por problemas relacionados con las baterías. Según estimaciones de la industria, durante las primeras semanas de frío intenso los pedidos de revisión y los inconvenientes de arranque pueden crecer entre un 25% y un 35% en comparación con un mes habitual.

Por qué el frío deja al descubierto las fallas
Las bajas temperaturas afectan el rendimiento de las baterías porque reducen su capacidad para entregar energía. Al mismo tiempo, el motor necesita un mayor esfuerzo para ponerse en marcha cuando hace frío, una combinación que suele evidenciar desperfectos que durante el resto del año pasaban desapercibidos.
Si bien muchos asocian este problema con vehículos de mayor antigüedad, la realidad es que los autos modernos también están expuestos. La incorporación de pantallas multimedia, cámaras, sensores, sistemas Start&Stop, asistentes de conducción, puertos USB y otros dispositivos electrónicos hizo que la demanda energética creciera de forma considerable en los últimos años.
Desde el sector explican que una batería no solo cumple la función de arrancar el motor, sino que también alimenta una gran cantidad de sistemas que permanecen activos incluso cuando el vehículo está detenido. Por ese motivo, cualquier desgaste previo suele hacerse evidente apenas llegan las primeras jornadas de temperaturas cercanas a los 0 °C.

Otro factor a tener en cuenta es la antigüedad del componente. Los especialistas señalan que muchas de las baterías que se reemplazan durante el invierno tienen más de tres años de uso, un período en el que comienza a disminuir su capacidad para responder ante condiciones climáticas exigentes.
Antes de salir a la ruta, los conductores suelen controlar aspectos como la presión de los neumáticos, el nivel de aceite o el funcionamiento de los limpiaparabrisas. Sin embargo, la batería continúa siendo uno de los elementos que con mayor frecuencia queda fuera de la revisión preventiva, pese a que una falla puede impedir directamente el inicio del viaje.
Cinco señales que indican que conviene revisar la batería
Los especialistas recomiendan realizar un control antes de emprender un viaje si se presenta alguno de estos síntomas:
- El motor tarda más de lo normal en arrancar, especialmente durante la mañana.
- Las luces delanteras pierden intensidad al encender el vehículo.
- La batería tiene más de tres años de uso o se desconoce cuándo fue reemplazada.
- El auto permaneció varios días sin utilizarse o se usa principalmente para recorridos cortos.
- Aparecen testigos eléctricos en el tablero o fallas en distintos sistemas electrónicos.
Una revisión preventiva demanda apenas unos minutos y puede evitar demoras, pedidos de asistencia mecánica o gastos inesperados en plena ruta. En una época del año en la que aumenta la circulación por las vacaciones de invierno, controlar el estado de la batería puede resultar tan importante como verificar los neumáticos o los frenos antes de salir.



