¿Lo sabías? El truco para multiplicar tu planta lengua de suegra
Resistente, moderna y purificadora de aire, la sansevieria es la especie favorita de la decoración de interiores. Conocé el paso a paso del método de esquejes para reproducirla fácilmente.
La lengua de suegra, también conocida técnicamente como sansevieria, se ha consolidado en los últimos años como una de las protagonistas indiscutidas de la decoración del hogar. Su estilo moderno y su gran resistencia la convierten en la opción preferida tanto para quienes tienen experiencia en jardinería como para aquellos que recién se inician en el cuidado de especies de interior.
Sin embargo, su mayor atractivo reside en un "truco" de multiplicación que permite, con una sola hoja, obtener varios esquejes y así generar nuevas plantas para distintas macetas.
Esta especie es valorada por especialistas debido a que requiere muy poco mantenimiento, tolera cambios de temperatura y se adapta perfectamente a espacios con poca luz, lo que la vuelve ideal para departamentos u oficinas. Además de su valor estético, la lengua de suegra ayuda a mejorar la calidad del aire en ambientes cerrados, absorbiendo compuestos nocivos y aportando humedad al entorno.
El paso a paso para multiplicar tu lengua de suegra
Para llevar a cabo este proceso de reproducción, no se requieren conocimientos avanzados ni herramientas costosas. El truco consiste en un método simple de esquejes que permite llenar varias macetas en poco tiempo. Solo es necesario contar con una hoja sana de la planta madre, una tijera o cuchillo limpio, macetas con buen drenaje y un sustrato liviano.
El primer paso fundamental es elegir una hoja firme y cortarla directamente desde la base de la planta, asegurándose de que no tenga manchas ni partes dañadas. Una vez obtenida, la hoja puede dividirse en varios segmentos de entre cinco y ocho centímetros de largo.

Antes de colocarlos en la tierra, hay un paso crítico que garantiza el éxito: dejar que los segmentos se sequen o cicatricen en un lugar a la sombra durante 24 a 48 horas. Esta espera es vital para evitar que el esqueje se pudra al entrar en contacto con el sustrato. Pasado este tiempo, se deben enterrar los esquejes en posición vertical apenas unos dos o tres centímetros en la maceta preparada.
Una vez que los esquejes están en la tierra, el riego debe ser extremadamente moderado, limitándose apenas a humedecer el sustrato al principio. Dado que la sansevieria no tolera el exceso de agua, los riegos posteriores deben realizarse cada diez o quince días.
Las nuevas macetas deben ubicarse en un lugar luminoso, idealmente cerca de una ventana, pero siempre evitando que el sol les dé de forma directa. La paciencia es clave en este proceso, ya que las raíces suelen tardar entre tres y cuatro semanas en formarse. Los primeros brotes nuevos pueden aparecer en un período que oscila entre uno y tres meses.
Finalmente, esta técnica no solo permite renovar las macetas de la casa, sino que también ofrece la posibilidad de crear nuevos rincones verdes en livings, dormitorios y oficinas. Gracias a su forma vertical y sus tonos verdes con bordes amarillos, la lengua de suegra aporta un toque moderno a cualquier ambiente sin ocupar demasiado espacio.



