Hogar. No las tires: el truco casero para recuperar las colitas de pelo estiradas en pocos minutos
Existen dos métodos caseros muy simples que permiten recuperar parte de su tensión y extender su vida útil utilizando solo calor y elementos que cualquier persona tiene en casa.
Las colitas de pelo forman parte de la rutina diaria de millones de personas. Se utilizan para hacer colas de caballo, rodetes o simplemente para mantener el cabello sujeto durante el trabajo, el estudio, la actividad física o las tareas del hogar.
Pero, el uso constante hace que el elástico vaya perdiendo tensión hasta el punto de que deja de cumplir su función y termina olvidado en un cajón o directamente en la basura.
Trucos caseros para recuperar elasticidad
Aunque muchas veces la única solución parece ser comprar nuevas, existen algunos trucos caseros que permiten recuperar parte de la elasticidad del material y extender su vida útil.
No se trata de una reparación definitiva, pero sí de una alternativa práctica para seguir utilizándolas durante más tiempo y evitar un reemplazo inmediato.

Uno de los métodos más sencillos consiste en aprovechar el calor que genera la fricción. Para hacerlo, primero hay que enrollar la colita formando una pequeña esfera y luego frotarla con fuerza entre las palmas de las manos durante varios segundos.
Ese aumento de temperatura puede ayudar a que las fibras del elástico se contraigan ligeramente y recuperen parte de la tensión perdida por el uso cotidiano.
Si el resultado no es suficiente, existe una segunda opción que suele ofrecer un efecto más visible. En este caso, el procedimiento consiste en colocar agua bien caliente en un recipiente y sumergir el elástico durante aproximadamente cinco minutos.
Una vez transcurrido ese tiempo, hay que retirarlo con cuidado, escurrirlo y dejar que se enfríe completamente antes de volver a utilizarlo.
Precauciones y mantenimiento para mayor durabilidad
El calor del agua favorece la contracción de algunos materiales elásticos, por lo que muchas colitas vuelven a ofrecer un mejor ajuste después de este proceso.
Si todavía quedan demasiado flojas, el procedimiento puede repetirse una segunda vez, siempre controlando que el material no presente signos de desgaste o deterioro.
Al utilizar este método es importante extremar las precauciones para evitar quemaduras al manipular el agua caliente. También conviene revisar previamente el estado del accesorio, ya que si el elástico presenta roturas, grietas o la tela exterior está muy dañada, es probable que ninguno de estos trucos logre recuperar su funcionamiento.

Los especialistas en organización del hogar también recomiendan guardar las colitas en un lugar seco y evitar dejarlas expuestas durante mucho tiempo al sol o a fuentes de calor intenso, ya que estos factores aceleran el envejecimiento del material y favorecen que pierdan elasticidad con mayor rapidez.
Además, es aconsejable no estirar más de lo necesario el elástico al sujetar el cabello. Utilizar una colita demasiado ajustada de manera permanente no solo reduce su vida útil, sino que también puede provocar mayor tensión sobre el cabello y favorecer el quiebre de las fibras capilares.
Si después de aplicar estos métodos el accesorio continúa sin recuperar firmeza o el material ya está deteriorado, lo más conveniente es reemplazarlo.
Aun así, muchas colitas pueden reutilizarse para pequeñas manualidades, ordenar cables o cerrar bolsas, dándoles una segunda vida antes de desecharlas.



