Trucazo. Para qué sirve poner una bolsa para freezer en el apoyacabezas del auto
Un truco sencillo que circula en redes convierte una bolsa de plástico en un soporte para el celular y puede hacer más llevaderos los viajes largos en familia.
Los viajes en auto pueden volverse agotadores, sobre todo para quienes van en el asiento de atrás. Mientras los del frente charlan o escuchan música, los pasajeros traseros suelen recurrir al celular como principal entretenimiento. El problema es siempre el mismo, ya que sostenerlo durante horas cansa y pone incómodo a cualquiera.
Una solución improvisada que se difundió en redes sociales promete resolver eso con algo que casi todos tienen en la cocina: una bolsa para freezar alimentos.
Cómo se hace el truco

El procedimiento es simple. Primero hay que retirar el apoyacabezas del asiento delantero que está fijado con dos barras metálicas que se deslizan hacia arriba. Luego se coloca la bolsa sobre esas barras y se perfora con ellas, de modo que quede ensartada.
Al devolver el apoyacabezas a su lugar, la bolsa queda colgada sobre el respaldo del asiento y funciona como un soporte transparente para el celular.
La bolsa puede abrirse y cerrarse para sacar el teléfono cuando sea necesario. El plástico es lo suficientemente fino como para tocar la pantalla sin inconvenientes.
La limitación que hay que tener en cuenta
Pese a la practicidad, el truco tiene al menos un punto flojo: el material puede reflejar la luz del sol en determinados ángulos y dificultar la visión de la pantalla.
Para reducir ese efecto conviene ubicar al pasajero en el lugar con menos exposición solar directa, o combinar el truco con cortinas solares en las ventanillas laterales.
Qué otros materiales sirven
No hace falta limitarse a las bolsas de freezer. Cualquier envase o bolsa transparente de tamaño adecuado puede cumplir la misma función.
Un estuche escolar rígido y delgado, una carpeta de plástico o una bolsa con cierre hermético de mayor tamaño también pueden perforarse y colgarse de las barras del apoyacabezas. Si el espacio resulta justo, se pueden agregar tiras de tela o ganchos plásticos en los orificios para ganar más distancia y acomodar mejor el dispositivo.
Una solución de bajo costo

Este tipo de adaptaciones gana terreno entre quienes viajan en auto con chicos o adolescentes.
No reemplaza a los soportes comerciales, pero para una salida de fin de semana o un viaje largo sin pantalla disponible, la bolsa de freezer puede ser la diferencia entre un trayecto tranquilo y uno lleno de quejas desde el asiento de atrás.



