Hogar. Qué significa que una planta entre en dormancia y cómo cuidarla en esa etapa
Durante los meses más fríos o con menos luz, muchas plantas parecen dejar de crecer e incluso lucen apagadas. Lejos de estar muriendo, podrían haber entrado en un proceso natural conocido como dormancia.
Quienes tienen plantas en casa suelen alarmarse cuando notan que dejan de crecer, pierden hojas o parecen “apagarse” de un momento a otro. Sin embargo, en muchos casos no se trata de un problema grave ni de falta de cuidados, sino de una etapa completamente natural llamada dormancia.
La dormancia es un período de descanso biológico que atraviesan muchas plantas para conservar energía y adaptarse a condiciones ambientales menos favorables, especialmente durante el otoño y el invierno. En esta fase, el crecimiento se ralentiza y algunas especies reducen al mínimo su actividad para sobrevivir hasta la llegada de temperaturas más cálidas y días con mayor cantidad de luz.
En qué consiste la dormancia en las plantas
Este mecanismo funciona como una especie de “modo ahorro de energía”. Las plantas detienen temporalmente su desarrollo, disminuyen el consumo de agua y nutrientes y priorizan mantenerse saludables hasta que el entorno vuelva a ser favorable.
Entre las señales más comunes de dormancia aparecen el crecimiento lento, la caída parcial de hojas, menos brotes nuevos y un aspecto general más quieto o apagado. Algunas plantas incluso parecen secarse completamente, aunque sus raíces siguen activas debajo de la tierra.

Uno de los errores más frecuentes en esta etapa es continuar regando igual que en primavera o verano. Como la planta consume menos agua, el exceso de riego puede provocar hongos o pudrición de raíces. Por eso, los expertos recomiendan reducir la frecuencia de riego y comprobar siempre que el sustrato esté seco antes de volver a hidratarla.
También aconsejan evitar fertilizantes durante esta etapa, ya que la planta no está creciendo activamente y no aprovechará esos nutrientes de la misma manera. Otro punto importante es respetar sus tiempos naturales. Muchas personas creen que la planta está muriendo y cambian constantemente de maceta, la podan en exceso o modifican su ubicación.
Sin embargo, durante la dormancia lo ideal es mantener cierta estabilidad y evitar cambios bruscos. La luz sigue siendo importante, aunque en menor medida. Colocar la planta cerca de una ventana luminosa, sin exposición extrema al frío, puede ayudar a que atraviese mejor el período de descanso.
Algunas especies como cactus, suculentas, orquídeas, ficus, monsteras y plantas bulbosas suelen atravesar dormancias parciales o completas dependiendo del clima y del ambiente donde se encuentren. Lejos de ser una señal negativa, la dormancia forma parte del ciclo natural de muchas plantas. Comprender este proceso y adaptar los cuidados puede marcar la diferencia para que vuelvan a crecer fuertes.



