Jardinería. La planta que todos pueden tener: resiste todo y crece en cualquier envase
Cada vez más elegida para interiores, esta especie se destaca por su bajo mantenimiento y su capacidad de adaptación. Cómo cultivarla en casa y por qué es ideal para principiantes.
En los últimos años, la incorporación de plantas en el hogar dejó de ser solo una cuestión decorativa para convertirse en una forma de mejorar el bienestar cotidiano. Hay una especie que se destaca por su practicidad y resistencia: la cinta, también conocida como lazo de amor o malamadre.
Cómo cultivar la planta cinta en casa: guía simple y económica
Se trata de una planta que ganó popularidad por su capacidad de adaptarse a distintos ambientes sin requerir cuidados complejos. Su principal ventaja es que puede crecer en condiciones muy variadas, incluso en recipientes reciclados, lo que la convierte en una opción accesible para quienes buscan sumar verde sin grandes inversiones.
Uno de los aspectos más valorados de la cinta es su capacidad de contribuir a mejorar la calidad del aire en espacios cerrados. Aunque su presencia es principalmente ornamental, su uso en interiores se asocia a ambientes más frescos y agradables.

A esto se suma su tolerancia a la luz indirecta y su bajo requerimiento de riego, dos factores que facilitan su mantenimiento diario.
La reproducción de esta planta es otro de sus puntos fuertes. La cinta genera pequeños brotes, conocidos como “hijitos”, que crecen a partir de la planta principal.
Estos pueden separarse fácilmente y convertirse en nuevas plantas, lo que permite multiplicarla sin necesidad de comprar ejemplares adicionales.
Para cultivarla en casa, no se necesitan elementos sofisticados. Un envase reciclado, como un pote de yogur, puede funcionar como maceta si se le realizan pequeños orificios en la base para asegurar el drenaje.
Luego, se completa con tierra liviana y se coloca el brote o planta joven. El riego debe ser moderado, evitando el exceso de agua que pueda afectar las raíces.

También es posible iniciar el crecimiento en agua, dejando el brote en un recipiente hasta que desarrolle raíces antes de pasarlo a tierra. Este método resulta práctico y permite observar el proceso de desarrollo.
En cuanto a su ubicación, la cinta se adapta mejor a espacios con buena iluminación natural, pero sin exposición directa al sol. Ambientes como el living o la cocina suelen ser ideales para su crecimiento.



