Mascotas. Qué pasó con el empleado despedido por pasear al perro durante una licencia médica
Un supermercado despidió a un trabajador que estaba de licencia médica y salió a pasear con su perro. La Justicia determinó que las actividades que realizaba no afectaban su recuperación y ordenó una indemnización.
Un caso judicial ocurrido en España generó fuerte repercusión luego de que un supermercado despidiera a uno de sus empleados por considerar que fingía una enfermedad mientras se encontraba de licencia médica. Pero, la Justicia terminó fallando a favor del trabajador y obligó a la empresa a pagar una indemnización millonaria.
El episodio ocurrió en la provincia de León y tuvo como protagonista a un empleado que atravesaba una licencia por artritis reumatoide, una enfermedad crónica que afecta las articulaciones y puede generar dolor, inflamación y dificultades para realizar determinadas tareas físicas.
Ante las sospechas de que el trabajador exageraba sus síntomas para evitar cumplir con sus obligaciones laborales, la empresa decidió contratar a un detective privado para realizar un seguimiento de sus movimientos diarios.

Lo echaron por salir con su perro mientras estaba de licencia y ganó casi 40 mil euros
Durante varios días, el investigador registró distintas actividades cotidianas del hombre. Entre ellas, pasear a su perro, trasladarse en motocicleta, ir a una lavandería y cargar bolsas de compras. Con esas pruebas, la cadena de supermercados resolvió despedirlo por considerar que había incumplido la buena fe contractual y que simulaba una incapacidad inexistente.
Lejos de aceptar la decisión, el empleado llevó el caso a la Justicia. Tras analizar las pruebas presentadas, el tribunal concluyó que ninguna de las actividades observadas era incompatible con su diagnóstico médico ni perjudicaba su recuperación.
Los jueces remarcaron que una licencia médica no implica necesariamente reposo absoluto ni la prohibición de realizar movimientos básicos o tareas domésticas. En ese sentido, explicaron que la artritis reumatoide puede limitar ciertas actividades laborales sin impedir por completo acciones habituales de la vida diaria.
Además, la sentencia destacó que no existían pruebas suficientes para demostrar un intento de fraude por parte del trabajador. Por ese motivo, el despido fue declarado improcedente.

Como consecuencia del fallo, la empresa deberá reincorporar al empleado o abonarle una indemnización cercana a los 40 mil euros, además de los salarios correspondientes al tiempo que estuvo desvinculado. El caso volvió a poner sobre la mesa los límites de los controles patronales durante las licencias médicas y el alcance legal de este tipo de situaciones.



