Actividad ideal. Mundial 2026: el rol de los abuelos en la "misión" de completar el álbum de figuritas

La complicidad intergeneracional y el apoyo de los mayores se convierten muchas veces en el motor principal para los niños coleccionistas.

13 de mayo de 2026 a las 02:13 p. m.
Mundial 2026: el rol de los abuelos en la "misión" de completar el álbum de figuritas
Abuelos con sus nietos jugando a las figuritas. Imagen ilustrativa.

A pocas semanas del inicio del Mundial 2026, la fiebre por el álbum oficial de figuritas alcanzó su punto máximo en las calles de Córdoba y en Argentina. En este contexto, los abuelos emergen como figuras centrales de la dinámica coleccionista (aportando a veces como pueden el capital para los sobres, al igual que los padres), usando su tiempo para el intercambio de "figus" y ayudando a sus nietos a llenar el álbum. Es una actividad ideal para hacer en conjunto.

Lo que comenzó como una tradición escolar se transforma muchas veces en un fenómeno social donde los adultos mayores actúan como facilitadores logísticos. Para muchos especialistas en sociología vincular, el álbum de figuritas funciona como un "objeto transicional" que permite conectar realidades distintas.

El ritual de abrir el sobre, revisar las repetidas y pegar los figus crea un espacio de diálogo único entre niños y adultos (a veces son los padres y muchas veces son los abuelos los que cumplen el rol).

Los abuelos, claves para completar el álbum del Mundial 2026

La llegada del álbum oficial del Mundial 2026 ya comenzó a generar movimiento entre chicos, padres y abuelos en distintos puntos del país. Aunque todavía faltan varias semanas para la Copa del Mundo que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá, el fenómeno de las figuritas volvió a instalarse como una tradición en Argentina.

En ese escenario, los abuelos aparecen como protagonistas inesperados. Muchos son quienes acompañan a sus nietos a comprar sobres, ayudan económicamente -como pueden- a sostener la colección y llegan a participar de los intercambios en plazas, quioscos y ferias.

Un ritual que une generaciones

El Mundial y las figuritas mantienen desde hace décadas un fuerte componente emocional en los hogares argentinos. Para muchos adultos mayores, completar el álbum junto a sus nietos representa una forma de revivir experiencias de infancia y compartir tiempo de calidad.

Es bueno escucharlos contando sus anécdotas sobre tal o cual jugador y escuchar activamente a sus nietos.

Abuelos con sus nietos jugando a las figuritas. Imagen ilustrativa.
Abuelos con sus nietos jugando a las figuritas. Imagen ilustrativa. (IA)

Especialistas en vínculos familiares sostienen que estas actividades fortalecen la comunicación entre generaciones. El intercambio de figuritas, las charlas sobre fútbol y la rutina de abrir sobres generan espacios cotidianos de encuentro.

En redes sociales también comenzaron a multiplicarse videos de abuelos participando activamente en búsquedas de figuritas difíciles, recorriendo quioscos o incluso aprendiendo qué jugadores son “las más difíciles”.

El impacto económico y emocional

Completar un álbum mundialista implica hoy un gasto considerable para muchas familias. Según estimaciones de coleccionistas y quiosqueros, llenar un álbum puede requerir cientos de sobres y una inversión importante dependiendo de la cantidad de figuritas repetidas.

En ese contexto, muchos abuelos colaboran con pequeñas compras semanales o ayudan a organizar intercambios para evitar gastos mayores.

Mucho más que fútbol

Aunque el álbum gira alrededor del Mundial 2026, especialistas remarcan que el verdadero valor está en el vínculo afectivo que se construye alrededor de la colección.

Abrir sobres, pegar figuritas y buscar las faltantes se transforma en una excusa para compartir historias, hablar de otros mundiales y transmitir recuerdos familiares.

Para muchos niños, además, los abuelos se convierten en aliados estratégicos capaces de conseguir “la difícil”, recorrer kioscos distintos o guardar repetidas para el próximo intercambio.

Con el Mundial cada vez más cerca, el álbum vuelve a instalar un ritual clásico en los hogares argentinos. Y en esa tradición que atraviesa generaciones, los abuelos parecen ocupar un lugar cada vez más importante.