También se limpian. Cada cuánto hay que limpiar el escobillón y por qué recomiendan lavarlo al menos una vez al mes
Las escobas y los escobillones también acumulan bacterias, polvo y humedad. Cómo limpiarlos correctamente y cada cuánto tiempo conviene reemplazarlos.
La escoba es uno de los elementos más utilizados para la limpieza del hogar, pero también uno de los que menos se higieniza. Especialistas en productos de higiene doméstica recomiendan lavarla al menos una vez al mes para evitar la acumulación de polvo, bacterias y malos olores. Lo mismo sucede con los esxcobillones.
Aunque muchas personas optan por desechar este elemento de limpieza cuando empieza a verse sucio o deteriorado, los expertos señalan que una limpieza regular permite prolongar su vida útil y mantener mejores condiciones de higiene dentro de la vivienda.
Las cerdas de la escoba entran en contacto directo con residuos del piso, por lo que con el uso acumulan polvo, pelos, humedad y microorganismos.
Por qué es importante limpiar la escoba o el escobillón

De acuerdo con especialistas de la parafarmacéutica Atida Mifarma, si no se limpia con frecuencia, puede terminar redistribuyendo la suciedad que debería eliminar.
Con el paso del tiempo, las cerdas pueden concentrar bacterias, restos de suciedad y humedad, lo que genera malos olores o incluso la aparición de insectos.
Otro riesgo se produce cuando la escoba se guarda húmeda. En esas condiciones pueden proliferar hongos y otros microorganismos que afectan la higiene del hogar.
Por ese motivo, recomiendan incorporar la limpieza de este utensilio a la rutina doméstica.
Cómo limpiar una escoba paso a paso
Para higienizar una escoba o un escobillón de forma correcta, los especialistas aconsejan utilizar agua caliente y jabón neutro.
El procedimiento consiste en sumergir las cerdas en la mezcla de agua y jabón, frotarlas para desprender la suciedad acumulada y luego enjuagarlas.
Después del lavado, es importante escurrir bien y dejar que se sequen al aire libre antes de volver a guardarlos.
Este proceso ayuda a eliminar residuos, bacterias y polvo que quedan atrapados entre las cerdas con el uso cotidiano.
Cada cuánto conviene lavar y reemplazar

Los especialistas indican que la limpieza debería realizarse al menos una vez por mes.
En paralelo, los fabricantes de productos de higiene doméstica sugieren revisar periódicamente su estado para determinar cuándo es necesario reemplazarla.
Según la empresa Papelmatic, las escobas o cepillos utilizados para barrer suelen tener una vida útil aproximada de seis meses, dependiendo de la frecuencia de uso.
Si las cerdas están muy dobladas, desgastadas o ya no retienen la suciedad de forma efectiva, es recomendable cambiarla.
Qué productos no conviene mezclar
En muchos hogares se utilizan bicarbonato de sodio y vinagre como productos de limpieza. Sin embargo, los especialistas advierten que no deben mezclarse para limpiar una escoba o el escobillón.
El motivo es que el ácido del vinagre neutraliza la base del bicarbonato, lo que reduce sus propiedades limpiadoras.
De todos modos, ambos productos sí pueden utilizarse por separado como parte de la limpieza doméstica.




